Avalancha contra los “paraísos fiscales”: ¿porque no extenderlos?
Es comprensible que los gobiernos y las instituciones oficiales locales e internacionales aboguen por la exterminación de los paraísos fiscales, puesto que sus permanencias disminuye su poder de destrucción (...), pero en verdad resulta inaudito que hayan ciertos periodistas, empresarios y consumidores en general que presten apoyo logístico a la asfixia generalizada.
Sobre la visión económica del nuevo Papa
La crisis moral de nuestra época consiste en el abandono de principios y valores que hicieron prósperos a los países y haber aceptado una y otra vez promesas populistas de imposible cumplimiento que están produciendo fisuras sociales de grandes proporciones. Para resolver un problema, lo primero que se requiere es un buen diagnóstico y, por cierto, abstenerse de dirigir los dardos a blancos equivocados.
En el caso que nos ocupa, el gobierno argentino ha renunciado a la llamada “soberanía judicial”, más propiamente a la jurisdicción de la justicia argentina al permitir la intervención de “jueces” iraníes, además con la constitucionalmente inadmisible intromisión del Poder Ejecutivo en el ámbito del Poder Judicial, al violar de modo fragrante el principio del juez natural.
El horripilante relato de Bradbury pone al descubierto el tema de nuestro tiempo que no debe ser menospreciado sino atendido por todos los que se consideran hombres libres.
Sin duda que los procedimientos del common law resultan más abiertos al descubrimiento del derecho que las manías de las codificaciones que no permiten abrir cauce a procesos necesariamente evolutivos. En este contexto es que pueden resolverse paradojas como las señaladas por Ellen Alderman y Caroline Kennedy en su obra The Right to Privacy
No se puede conocer si conviene construir caminos con oro o de asfalto si no hay precios, y carece por completo de sentido pretender que la decisión resulte definida por “motivos técnicos” que nada significan en ausencia de precios de mercado, situación en la que se opera a ciegas.
Re-estatización de la petrolera YPF: ya vimos la película en Argentina
Se suele argumentar la conveniencia de estatizar porque las privadas “no reinvierten lo suficiente” y las extrajeras giran sus utilidades al exterior. Toda actividad empresaria que se mantiene a flote en el mercado sin privilegios ofrece bienes y servicios que mejoran la situación de los consumidores. Lo que hacen con el resultado de esa mejora dependerá de las condiciones económicas del país en cuestión y, sobre todo, de su marco jurídico. De todos modos, como queda dicho, los beneficios para el consumidor ocurren, la contrapartida debe ser analizada por cuerda separada, ya se sabe que sería más atractivo que todos los capitales del orbe inviertan en cierto país, pero es harina de otro costal.
La tontera ha llegado a extremos tales que se ha propuesto, por ejemplo, que la asignatura history se denomine herstory y otras sandeces por el estilo que convierten el genérico el en una afrenta a las nuevas feministas, que además consideran la función maternal como algo reprobable e indigno.
Celac: nace otro adefesio en Caracas
En lugar de crear nuevos organismos internacionales superpuestos a los anteriores, los aparatos estatales debieran retomar la senda del constitucionalismo liberal al efecto de abrir cauces a la energía creadora que da lugar a niveles de vida más dignos y fortalece el respeto recíproco.
« Anterior 1 2 3 Siguiente »