“Dejen a mi hija tranquila”. Así de tajante fue este lunes la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, al referirse a la polémica por un terreno perteneciente a Sofía Henríquez ubicado en la comuna de La Higuera, a 12 kilómetros del proyecto minero Dominga en la Región de Coquimbo.

“El año 2013 yo conocí una enfermera que tiene un centro como de meditación y me contó de este lugar, donde la familia de mi hijo también estaba interesada en comprar algo como una cosa recreativa. Y yo decidí entonces comprarle algo a mis hijas y que yo financié obviamente, que yo lo pagué”, relató la Mandataria.

Bachelet sostuvo que “aquí no hay nada raro, a mí la región me encanta, era un lugar tranquilo pensando en algo familiar en el futuro y no hay ninguna otra cosa extraña. Entonces ya de verdad me sorprende cómo transforman cosas que son normales en algo que pareciera pecaminoso. Y mis hijas ni siquiera sabían, fue una decisión que yo tomé para dejarles algo para el futuro a ellas. Y por supuesto que no tiene nada que ver con Dominga, yo ni siquiera sabía si existía a esa altura”.

“Dejen a mi hija tranquila porque no tiene nada que ver con esto, fue una decisión que yo tomé por mis hijas, después se las comuniqué cuando tuvieron que ir a firmar, pero la verdad no hay nada de negocio en esto, era una cosa recreativa”, insistió la Presidenta, visiblemente afectada.

Por último, sobre el hecho de que su nuera Natalia Compagnon –esposa de su hijo Sebastián Dávalos- haya sido la que compró el terreno, Bachelet detalló que “yo le dije a la enfermera que yo estaba interesada en ese terreno. Natalia hizo el trámite, compró y después yo le pasé la plata y se traspasó a nombre de mis hijas, porque yo quería que mis hijas tuvieran algo al lado de mis nietos”.

Bachelet recalcó que “algo ha pasado en Chile que transforman cosas normales como si fueran delitos”.

De hecho, criticó la publicación de La Tercera donde se dio a conocer este caso, ya que “no había ningún fundamento y no hicieron ningún esfuerzo por averiguar un poquito más, porque podrían haberme preguntado”. Además, aseguró que el reportaje presentaba “una serie de informaciones que no eran verídicas”.

“Mi hija de verdad está súper afectada personalmente por algo que no es ni de su responsabilidad, que ella no quería y que yo tomé la decisión”, comentó la Mandataria.

“Es un uso político”. Consultada sobre la posibilidad de que Sofía Henríquez declare ante la comisión investigadora del Congreso en esta materia, Bachelet respondió que “yo creo que es un uso político”.

“Estamos en un año electoral, es un año complejo, difícil. Levantemos la mirada, tengamos estatura y no caigamos en mezquinas cosas. Mi hija no tiene por qué ir a declarar, porque eso no es algo que haya hecho ella, que haya decidido ella, es algo que yo compré para mis hijas de manera recreativa”, añadió.

Sebastián Piñera y Natalia Compagnon. Bachelet también se sumó a quienes han expresado que estas informaciones buscan contrarrestar en la opinión pública los cuestionamientos que han surgido hacia las inversiones de Sebastián Piñera. “Hay personas que han intentado empatar situaciones que no tienen ninguna relación con otras, sobre las cuales no me voy a pronunciar, pero es evidente que aquí ha habido mala intención”, sostuvo la Presidenta.

La Jefa de Estado precisó que “yo no he hecho ni un comentario sobre la situación del Presidente Piñera a este respecto, porque no tengo ninguna información más allá que la que he leído en la prensa, y por lo tanto yo, que soy una persona prudente, jamás hago comentarios sobre cosas que no me constan”.

Por último, sobre el hecho de que su nuera Natalia Compagnon –esposa de su hijo Sebastián Dávalos- haya sido la que compró el terreno, Bachelet detalló que “yo le dije a la enfermera que yo estaba interesada en ese terreno. Natalia hizo el trámite, compró y después yo le pasé la plata y se traspasó a nombre de mis hijas, porque yo quería que mis hijas tuvieran algo al lado de mis nietos”.