Este rangkingsmo -consciente o inconsciente- obedece al llamado soft power, la capacidad de un país de influir en el concierto internacional, a través de su presencia en otras áreas que no son las tradicionales del poder. Y así también lo entienden ellos.
Para quienes vivimos en China, queda bastante claro que esta disparidad de desarrollo será la real motivación del desarrollo a nivel país. Pero habrá que esperar unos años para ver cuál será la real motivación de la generación 3.0 de ciudadanos chinos.