Quito. Un consumidor al que le gusta pagar por la calidad, nutricionalmente educado y que escoge productos con valor agregado... Esas son algunas de las características que definen al comprador europeo, al cual los exportadores ecuatorianos podrán llegar con mejores condiciones arancelarias desde hoy.

Es que precisamente en este primer día del año entra en vigencia el Acuerdo Multipartes del Ecuador con la Unión Europea (UE), que abre la puerta a un mercado de al menos 500 millones de habitantes que tienen un ingreso per cápita promedio de $ 38.000.

Según la Federación de Exportadores del Ecuador (Fedexpor) el mercado europeo se caracteriza por tener una mayor “educación nutricional”, con preferencias por productos con apego al cumplimiento de estándares ambientales y con alta calidad.

El subsecretario de Políticas de Comercio Exterior, Pablo Patiño, asegura que este consumidor valora el comercio justo y la responsabilidad social y ambiental, y gusta de los productos gourmet. Y prefiere aquellos con trazabilidad (historial sobre su proceso productivo) y aquellos que ofrecen soporte y servicio posventa.

El funcionario dice que el ingreso per cápita varía de país a país. Los de mayor poder adquisitivo están en Luxemburgo, Austria, Suecia y Alemania. En cambio, en Eslovenia, República Checa y Hungría tienen menor capacidad, pero un interesante perfil para el crecimiento de exportaciones.

Según Fedexpor, el 27% de la población adulta en Europa pertenece al grupo de los millenials (nacidos entre 1980 hasta el 2000). Este segmento de consumidores, en general, refleja poca inclinación hacia una marca o etiqueta específica (denominado como cliente “agnóstico”) y se inclina más bien por conceptos y valores que trascienden la satisfacción propia de necesidades y que son compartidos en sociedad, como el cuidado del medio ambiente, el mejoramiento de la salud, el desarrollo de poblaciones menos favorecidas, etcétera.