Ecuador: Ley que aborda la fijación de precios genera inquietud en gremio

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Nicolás Espinosa, representante del sector automotor, consideró que el control de precios no debería existir porque eso elimina la competencia en el mercado.

  • Vie, 11/18/2011 - 10:04

El artículo 30 de la Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado o Antimonopolio mantiene en expectativa a los empresarios. Representantes de algunos sectores esperan la vigencia del reglamento para determinar cuáles serán los productos que ingresarán en la cesta del Gobierno para fijación de precios.

Dicho artículo, referente a la autorización excepcional reservada al Ejecutivo, dice que corresponde a esta función del Estado, de modo excepcional y temporal, la definición de políticas de precios necesarias para el beneficio del consumo popular, así como para la protección de la producción nacional y su sostenibilidad.

Gustavo Freire, dedicado a la importación de insumos para uso vehicular como filtros y aditivos, por ejemplo, desconoce qué ítems ingresarán en la lista de ‘consumo popular’ y por ello se puso alerta, pues si fijan precios a todo, no todos resultarán beneficiados, dijo.

Debido a ello estimó prioritario conocer de qué manera se efectuarán las negociaciones internas para mantener el margen de utilidad de cada producto. “No es cuestión de imponer”, expresó Freire.

Él importa piezas de Europa y mantiene un margen de utilidad del 25% en cada bien que expende después de pagar impuestos, transporte, desaduanización, entre otros, sin embargo, explicó, no todo ese porcentaje de ganancia es líquida: descuenta sueldos, comisiones y pagos de servicios básicos.

“A veces importamos a través de convenios con el exterior para ingresar al mercado marcas y cualquier acción del Gobierno genera restricción; las cosas políticas sí influyen”, se lamentó, al tiempo de indicar que el mercado nacional ahora es demasiado competitivo, al punto que un cliente migra por un centavo de diferencia.

Miguel Costales, empresario de pintura, en cambio, estimó conveniente la fijación de precios porque en su área existen monopolios en la distribución de carbonato de calcio (materia prima para elaborar pintura) que inciden en el producto final (el tarro de pintura), pues cobran el valor que consideren pertinente, dijo.

Nicolás Espinosa, representante del sector automotor, consideró que el control de precios no debería existir porque eso elimina la competencia en el mercado. “Es un punto negativo”, comentó, al tiempo de manifestar que para impedir pérdidas el Gobierno debería subsidiar diferencias.

Pero, ¿qué sectores resultarían afectados? Todos. Alimenticio, farmacéuticos, metalmecánico, agrícola, textil, lácteos... “imagínese, fijar precios a cocinas de gas fabricadas en el país”, cuestionó Espinosa.

La incertidumbre surge además porque se desconoce sobre qué base se fijarán los precios; si el costo de venta al público es menor que el de producción, ese producto deja de ser viable porque nadie produce a pérdida; “entonces, la decisión política va contra lo que promueve el desarrollo comercial”, según Espinosa.

Mauricio Bustamante, presidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona y presidente de Federación Nacional de Cámaras de Agricultura, entre tanto, espera el reglamento para ver qué productos caen en esa cesta.

Argumentó que los costos en la agricultura varían porque incide el clima, el precio de los insumos internacionales (fertilizantes, fungicidas) entre otros. “Por eso el riesgo es que (el Gobierno) diga “la papa (quintal) cuesta US$5 ¿y si nos costó producir US$10?, ya quebré”.

Gustavo Navarro, de la Asociación Holstein, del sector ganadero, también está a la expectativa del reglamento para ver cómo se aplicará la ley a la cual no se opone. Objeta, no obstante, si el reglamento saldrá justo, coherente y correcto.

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El Universo.com

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