Análisis & Opinión

Argentina: crecimiento económico, integración y derechos civiles

Moisés Bittán

Experto en comercio internacional, ex presidente de la Cámara de Comercio Venezolana Colombiana (Cavecol), y actualmente presidente de la comisión de Economía y Finanzas de Fedecámaras.

  • Vie, 09/17/2010 - 11:56

La actividad económica de Argentina en el mes abril registró un crecimientos de 9,7% frente a igual mes del año anterior y de 1,3% respecto de marzo. De esta forma, el primer cuatrimestre de 2010 cerró con una expansión del Producto Bruto Interno (PIB) de 7,5%.

En consecuencia, tal como ha venido sucediendo los últimos años, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández contará con recursos excedentarios, que podrán ser destinados a varios programes sociales y a cubrir déficit fiscales adquiridos en pasadas administraciones.

De acuerdo con cálculos de fuentes gubernamentales del sector económico, Argentina se expandirá alrededor de 6% en 2011 gracias a la sostenida marcha de su economía, producto de la ejecución de un modelo de desarrollo con fuerte proceso de inversión, diversificación de sus exportaciones y fortalecimiento del consumo interno.

Sectores clave. El avance económico registrado en abril de este año se produce a favor de la fuerte recuperación que se registró en sectores clave de la economía. Por ejemplo, la producción industrial mostró un progreso de 9,9% por la recuperación de los sectores automotor y siderúrgico. En tanto la construcción exhibió un progreso interanual de 13,1%. A su vez, la actual cosecha de cereales está batiendo records en todos sus productos. Las exportaciones aumentaron 23%, mientras que las importaciones tuvieron un alza de 48%.

Desde la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Argentina es renuente a las auditorías del organismo.

Los indicadores de consumo acompañaron el avance con aumentos interanuales de 10% en la utilización de servicios públicos, en este caso a favor de lo que sucede en el sector telefónico.

Manufactura y construcción: mayores contribuyentes al PIB.

La industria manufacturera argentina es el sector que más valor aporta al PIB, con 19,6% del total (2009). Ésta también es la principal generadora de empleo (junto con el comercio y el sector público), con 12%, según el Censo de 2001, aunque es probable que actualmente ese porcentaje haya aumentado y la industria sea el mayor generador de empleo directo del país.

Por su parte, la industria de la construcción aporta 5% del PIB (2005) y ha sido la principal impulsora de la recuperación del empleo después de 2002 y 2003. A partir de 2003, la industria ha tenido un proceso de revitalización competitiva, la actividad industrial está mayormente orientada a sustituir importaciones, la industria de los automotores aporta 7% de las exportaciones, mientras que el sector siderúrgico aporta 3% del total. Otros sectores industriales importantes son el textil y calzado, alimentario, químico, papelero, maderero y cementero.

En lo que se refiere al sector industrial alimentario, en los últimos años se han desarrollado, en muchas provincias, economías de tipo agroindustrial, mediante la creación de industrias de procesado y envasado, sobre todo de productos frutícolas, hortícolas, lácteos, vitivinícolas y cárnicos.

En Buenos Aires está aún el área industrial más importante del país, pues se concentra la mayor parte de la actividad fabril de Argentina. Otros centros industriales importantes existen en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza, San Luis y Tierra del Fuego, muchos de ellos fomentados para descentralizar la industria.

Cuando se analizan las variables que motorizan las inversiones, se utiliza el argumento de la seguridad jurídica, de la solidez del Estado de Derecho. Esto es importante, sin duda alguna. Pero para un país como Argentina y el resto de los países latinoamericanos, hay un factor especialmente significativo, que es la solvencia fiscal y externa. Un crecimiento alto, si el gobierno no se excede con el gasto público, va a permitir seguir consolidando las cuentas fiscales a largo plazo.

Argentina: el G-20 y el FMI. Argentina es miembro activo del Grupo de los 20, que reúne a los países industrializados y a los emergentes más importantes. Junto a Brasil logró que se no se incluyera en la declaración de la Cumbre de Londres una propuesta sobre flexibilidad laboral, e impulsó la incorporación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al grupo como miembro participante.

Desde la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Argentina es renuente a las auditorías del organismo al ser consideradas como una intromisión en la soberanía económica, lo que ha hecho que algunos sectores especulen con la salida del país de este organismo multilateral, hecho que no ocurrió finalmente.

El FMI, a pesar de ser públicamente rechazado, ha facilitado la confección de acertadas políticas económicas con las cuales Argentina ha visto fortalecidas sus cuentas externas y desempeño de su gasto público.

Argentina y el Mercosur. Argentina considera que la profundidad y solidez de la integración regional se constituyen en dos pilares básicos de la política exterior del gobierno. Están conscientes de la importancia cada vez mayor de los procesos de integración, no sólo porque fortalecen las economías sino también porque impulsan relaciones más amplias y comprensivas, más mercado, más recursos para atender las cada vez más crecientes necesidades sociales, y más inversión.

Con el Mercosur, Argentina fortaleció y profundizó el proceso de reforma de su economía -a pesar de continuas disputas con Brasil-. Su mayor tamaño del mercado brindó la posibilidad de atraer volúmenes crecientes de inversión extranjera directa y permitió aumentar la potencialidad de integración de las pequeñas y medianas empresas a los mercados mundiales. Ello, porque el "efecto Mercosur" no se concentró en unos pocos sectores o grandes empresas, sino que contribuyó fuertemente con las exportaciones de Pymes.

En el caso particular argentino, hay una alta correlación entre su reciente mejora en desempeño económico y el cambio de sus perspectivas como nación: la mejora progresiva del respeto a los derechos civiles gracias al fortalecimiento del sistema de alternancia democrática en los últimos 25 años. Si bien no han sido pocos los casos controvertidos que han acompañado la restitución de la democracia, no es menos cierto que pronto Argentina recuperará el esplendor que la acompañó durante las primeras décadas del siglo XX.

Formulo votos para que el interés creciente de nuestros gobiernos en fortalecer sus vínculos económicos conlleve, producto de esta integración comercial, a las mismas mejoras civiles y económicas que han experimentado los argentinos a nuestros conciudadanos. 

Esta columna fue publicada por El Mundo.com.ve

Moisés Bittán

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