Banco Mundial: la clase media se dispara en Latinoamérica y llega a los 50M

Latinoamérica

El auge de la clase media fue detonado por el galopante crecimiento económico per cápita regional entre el 2000 y el 2010, que casi duplicó el de la década previa y empujó el nivel de ingresos, según el estudio del banco.

Unos 50 millones de personas se sumaron a este estrato en el periodo, que con sus salarios de US$300 a US$1.500 mensuales, son el 30% de los latinoamericanos.

  • Mar, 11/13/2012 - 17:37

México D.F. La clase media de Latinoamérica tuvo un espectacular crecimiento del 50% en la última década, pero más de un tercio de los habitantes de la región camina por la cuerda floja para no volver a caer en la pobreza, reveló el martes el Banco Mundial.

El auge de la clase media fue detonado por el galopante crecimiento económico per cápita regional entre el 2000 y el 2010, que casi duplicó el de la década previa y empujó el nivel de ingresos de los latinoamericanos, según un estudio del banco.

Unos 50 millones de personas se sumaron a este estrato en el periodo, que con sus salarios de US$300 a US$1.500 mensuales son el 30% de los latinoamericanos e igualan al porcentaje de pobres, que antes duplicaba al de la clase media.

Pocos de los que saltaron a la clase media vinieron del estrato de los que menos tienen, que son los que ganan hasta US$120 al mes. La mayoría llegó de la "clase vulnerable", con un pie en la pobreza y otro que no alcanza la clase media.

Son los que dependen del autoempleo y se llevan a casa entre US$120 y US$300 al mes, los que llegan a fin de mes pero no tienen beneficios de clase media. Y es el estrato más extendido de la región, con casi un 38% de los habitantes.

El problema es que son los que corren mayor riesgo de volver a caer en la escalera social en caso de una crisis, justo cuando la economía de Latinoamérica sufre una desaceleración.

"Un continente donde los vulnerables constituyen el segmento más amplio de la población es mucho menos atractivo que un continente de clase media, pero es claramente mejor que un continente predominantemente pobre", dijo el Banco Mundial en el estudio "La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina".

 

Pero más allá de los ingresos, ¿qué es clase media?

El Banco Mundial asegura que sus integrantes tienen un nivel educativo mayor, que es probable que vivan en ciudades, que sean empleados formales en empresas privadas, que tengan acceso a bienes duraderos y las mujeres tengan empleo y que las familias conciban menos hijos.

 

De pobres a menos pobres. A pesar del aumento en el gasto social de los gobiernos en la última década y de los exitosos programas de transferencias condicionadas, no todos alcanzaron un boleto a la clase media.

Muchos pobres siguieron siendo pobres y un poco más de la mitad de ellos logró una movilidad sólo a la clase vulnerable.

Aunque la desigualdad se redujo en los últimos años, aún las disparidades reinan en la región: humildes indígenas conviven con magnates como Carlos Slim o Eike Batista.

En Latinoamérica, a diferencia de otras regiones más desarrolladas, todavía el nivel de ingresos y de educación de los padres influye mucho en el futuro de sus hijos y en su posibilidad de ganar terreno en la escala social.

Sobre todo en Brasil, Ecuador, Panamá y Perú.

"Lamentablemente, a pesar del movimiento ascendente de los ingresos a lo largo de la vida de una generación, la movilidad intergeneracional sigue siendo limitada en América Latina", dijo el Banco Mundial en el estudio.

Con la nueva realidad social latinoamericana, los Gobiernos tendrán nuevos retos, apunta el Banco Mundial.

Uno es incorporar en las políticas públicas la certidumbre de que esforzarse y cumplir con los deberes en la sociedad son recompensados y garantizar que haya igualdad de oportunidades para todos, desde la educación hasta el acceso al empleo.

Otro es lanzar una segunda generación de reformas al sistema de seguridad social para superar la fragmentación y que el esquema no esté tan cargado en las espaldas de la clase media.

Latinoamérica además tiene que romper con la dinámica de impuestos bajos -excepto en Brasil y Argentina- y servicios públicos de mala calidad, que lleva a las clases medias y altas a optar por enviar a sus hijos a escuelas privadas, a contratar seguridad privada y a recurrir a hospitales de pago.

"La región no puede contar con que el entorno externo seguirá siendo tan favorable como en el pasado reciente para alcanzar más beneficios sociales y económicos", dijo el banco.

"Al final, la responsabilidad recaerá fundamentalmente sobre los hombros de los dirigentes políticos y las instituciones democráticas de la región, que se enfrentan al desafío de replantear su contrato social", concluyó.

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Reuters

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