Conozca el efecto de la falta de crédito en las empresas españolas

España

Las empresas que hasta el momento se habían negado a la apertura a otros mercados de negociación, como por ejemplo los mercados financieros, ahora tienen que comprender y entender que la salida puede y debe pasar por la Bolsa.

Bolsa entendida como lugar de financiación tanto propia, acciones, como exigible, renta fija.

  • Mar, 06/18/2013 - 19:03

Sala de Inversión.com No es extraño que la escasez de crédito esté jugando un papel preponderante en la coyuntura de la economía mundial, afectando principalmente a la recuperación.

Si la economía española no ha tenido bastante con ver cómo se ha perpetrado una subida de impuestos, 30 en total y los que se nos avecinan, encima no existe crédito que permita aliviar problemas de liquidez, de puesta en marcha de proyectos, de refinanciaciones, de emprendedores o nuevos empresarios. La troika, el BCE y la propia Alemania contemplan horrorizados la situación crediticia española.

Se podía haber confiado en que los bancos, una vez saneados, comenzaran a dar préstamos. Todavía es muy pronto para confirmar que ya se ha saneado la banca, la posibilidad de alargar el plazo para pedir prestado a Europa debería ser contemplado por el gobierno español.

En este sentido, Miguel A. Bernal Alonso, profesor y coordinador del departamento de investigación del IEB dice que la sensación es que todavía la banca no está saneada, las refinanciaciones de préstamos, así como la nueva normativa sobre provisiones del Banco de España pueden hacer necesarios cantidades adicionales para recapitalizar bancos.

Pero hay un punto de partida erróneo y se trata en considerar que con una banca saneada el crédito comenzará a fluir. Bernal lo ha señalado, y "creo que todos estaremos de acuerdo, no solo basta con sanear, hay que acercar el crédito a las empresas, además de bajar los costes de los préstamos", dice.

Pero además, la solicitud de préstamos debe contar con una demanda mediana solvente, solvencia que se irá incrementando con la concesión de préstamos. Un círculo vicioso que reduce a mínimos la posibilidad de activación del crédito bancario. Aquí está otro grave problema: el crédito bancario. Durante mucho tiempo, España y sus empresas han sido dependientes, por no decir adictas, al crédito bancario, además la concesión o especialización del crédito promotor, el ladrillo, ha llevado a que nuestras entidades no sean todo lo eficaces ante la financiación a otro tipo de sectores productivos. En muchos casos hay falta de comprensión en este tipo de préstamos, dice el académico.

Las empresas que hasta el momento se habían negado a la apertura a otros mercados de negociación, como por ejemplo los mercados financieros, ahora tienen que comprender y entender que la salida puede y debe pasar por la Bolsa. Bolsa entendida como lugar de financiación tanto propia, acciones, como exigible, renta fija.

Empresas de gran tamaño como El Corte Inglés comienzan ya a considerar esta posibilidad de ahí la emisión que ha realizado recientemente. El resto de empresas debe comenzar a descubrir y centrarse en estos mercados. El MAB, Mercado Alternativo Bursátil, al que los inversores deberían prestar mucha mayor atención pues existen muy buenas oportunidades y posibilidades futuras, así como el MARF, Mercado Alternativo de Renta Fija, ofrecen unas posibilidades óptimas de financiación, tanto para medianas como pequeñas empresas. Muchos inversores, EAFIs, incluso gestoras tienen oportunidades de incrementar la rentabilidad de su cartera de forma notable, además de lograr una fuerte diversificación.

Probablemente el día en el que España baje los impuestos, perdón los devuelva a donde estaban, así como la presencia de sus empresas en los mercados de valores sea una constante y no un gran desconocido, la profunda depresión habrá finalizado, dice Bernal. La primera premisa, dice el economista, pasará cuando el ministro de Hacienda ya no esté, la segunda puede ocurrir si las empresas ven clarísimamente la necesidad no coyuntural, sino estructural de tener presencia en los mercados financieros y estar orgullosas de ello. Esta crisis provocará muchos cambios, todos ellos a evitar los errores del pasado, un grave error de nuestras empresas el no haber acudido, por comodidad, desconocimiento o cualquier otra causa, a los mercados de valores.

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