La inflación de la zona euro podría tomar más de lo esperado en repuntar debido al rezago oculto del mercado laboral y el Banco Central Europeo debe tomar en cuenta este factor en sus decisiones para evitar un ajuste monetario demasiado brusco, dijo Benoit Coeure, miembro del consejo de gobierno del BCE.

Pero una vez que la inflación se estabilice en alrededor de 2%, el BCE necesita ajustar su política monetaria incluso si el desempleo permanece alto, a fin de evitar sobrecalentar a la economía, declaró Coeure.

El funcionario argumentó el viernes que una medición generalizada del desempleo y el subempleo supera al doble la tasa de desocupación oficial, debido a los incrementos de trabajos temporales y a tiempo parcial, lo que explica el débil crecimiento de los salarios que está haciendo poco por impulsar a la inflación hacia su meta del 2%.

"Esencialmente todo esto significa que podríamos demorarnos más en repuntar la inflación y las presiones salariales podrían comenzar a subir sólo entonces de manera significativa (....) quienes aún deseen trabajar pero actualmente no están contabilizados como desempleados, serán reabsorbidos", explicó.

"Si ignoramos (...) que el mercado laboral podría seguir rezagado más de lo que sugieren las cifras de desempleo oficiales, podríamos arriesgarnos a ajustar la política monetaria de forma prematura", sostuvo.

Ahora que la inflación se ubica por encima del territorio positivo en la zona euro, el BCE ha quedado bajo presión de más naciones conservadoras para empezar a retirar sus estímulos monetarios, incluso pese a que la inflación subyacente y el crecimiento salarial permanecen débiles.