Deuda pública de Costa Rica cierra en 44,7% del PIB en 2011

Costa Rica

El impulso en el aumento de la deuda viene dado por el endeudamiento interno o préstamos efectuados al interior del país, en tanto la deuda externa solo representó un 10,7% con relación al PIB.

El ministro de Hacienda, Fernando Herrero, dijo a el periódico La Nación, que el país podría soportar cifras de endeudamiento de hasta un 60%.

  • Jue, 03/08/2012 - 18:14

La presión de la deuda pública de 2011 en Costa Rica derivada de préstamos internos más que externos ha comenzado a desesperar a las autoridades quienes buscan solucionar la situación elevando la carga tributaria.

De acuerdo con el Banco Central la deuda pública se elevó a un 44,7% con relación la Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2011. Es decir, que el estado tiene una deuda casi la mitad de superior de lo que produce anualmente.

El impulso en el aumento de la deuda viene dado por el endeudamiento interno o préstamos efectuados al interior del país, en tanto la deuda externa solo representó un 10,7% con relación al PIB, convirtiéndose en la cifra más baja registrada en casi 30 años.

El ministro de Hacienda, Fernando Herrero, dijo a el periódico La Nación, que el país podría soportar cifras de endeudamiento de hasta un 60% con relación a su producción sin afectarle drásticamente a la economía.

“Sin embargo, tenemos que tener mucho cuidado de que el gasto que provoca el aumento en endeudamiento se concentre en la inversión y no en los gastos corrientes (por ejemplo, los salarios)”, advirtió el ministro a La Nación.

De momento, entre las soluciones que plantean las autoridades para frenar en endeudamiento interno y detener la tendencia alcista del déficit, se incluye un decreto de ley que permita adquirir más préstamos externos que internos.

La segunda propuesta, va encaminada a elevar la carga tributaria. De modo, que se reordene el destino del dinero y el endeudamiento se use para la inversión y, entonces, los impuestos para suplir los gastos administrativos del gobierno entendidos como gasto corriente.

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ElEconomista.net

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