Pasar al contenido principal

ES / EN

Gobierno uruguayo priorizó el empleo y votó ajustes salariales junto a empresarios
Viernes, Enero 29, 2016 - 07:58

Lejos de la postura que manejó el Director Nacional de Trabajo, Juan Castillo, la primera etapa negociadora evidenció que hubo más coincidencias entre el Ejecutivo y los patrones que con los trabajadores.

Una pauta de ajuste salarial más moderada en línea con el enfriamiento de la economía, que priorizó el mantenimiento del empleo –y contó con el rechazo desde el inicio del PIT-CNT–, terminó por mostrar una mayor afinidad entre empresarios y gobierno en el primer tramo de la sexta ronda de negociación, iniciada durante la administración del presidente Tabaré Vázquez.

Lejos de la postura que manejó el Director Nacional de Trabajo, Juan Castillo, la primera etapa negociadora evidenció que hubo más coincidencias entre el Ejecutivo y los patrones que con los trabajadores. "Todavía no me ha ocurrido, (pero) no creo tener ninguna duda: si depende de mi voto para desempatar, voy a jugar a favor de los trabajadores", dijo en una entrevista con el programa Quién es Quién de Diamante FM y canal 5 en noviembre pasado.

Sin embargo, los datos de las primeras 50 mesas de negociación de las 64 que se abrieron en julio mostraron otra cosa. De acuerdo a los datos que presentó ayer en conferencia de prensa el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, de los 64 subgrupos del sector privados que iniciaron la negociación el pasado semestre, en 32 se alcanzó un acuerdo tripartito (MTSS, empresarios y trabajadores) y en nueve casos se llegó a un pacto con votos del sector empleador y el gobierno.

Además, se sellaron siete convenios bipartitos (empresarios y trabajadores), cinco de los cuales fueron avalados por el Ejecutivo, mientras que en dos dejó constancia de su voto contrario. No se registró ningún caso donde el Ejecutivo votara con los sindicatos y hubo dos mesas donde Trabajo se vio obligado a decretar los aumentos de salario sin convenio colectivo.

Si se lo compara con el cierre de la quinta ronda de los Consejos de Salarios de la pasada administración de gobierno, hay una caída en el porcentaje de acuerdos tripartitos. En esa oportunidad, de un total 188 mesas de negociación –entre julio de 2012 y diciembre de 2013– en el 86% de los casos hubo consenso de las tres partes, porcentaje que cayó al 64% en el primer tramo de la sexta ronda. Asimismo, en la pasada ronda, 15 convenios salieron con la aprobación del Ejecutivo y la delegación de los trabajadores, seis con el aval del gobierno y la delegación de los empresarios, y cinco convenios donde Ejecutivo se abstuvo en la votación porque se presentó una distancia sustancial respecto a los lineamientos oficiales.

Cuando El Observador consultó al ministro por el retroceso en el nivel de acuerdo tripartito, respondió: "Hay que ver todo el análisis del tema. Es cierto que el porcentaje de acuerdos tripartitos es menor a rondas anteriores. También se dijo en algún momento que el resultado iba a ser el gobierno votando con los empresarios. Y eso no se dio porque solo en nueve convenios se votó con los empresarios. Por otro lado, se previó que pudiera haber una cantidad de acuerdos bipartitos sin la participación del Poder Ejecutivo, lo cual tampoco sucedió. Tenemos solo siete convenios bipartitos", explicó Murro.

El jerarca se mostró conforme con el avance de la negociación, teniendo en cuenta que el 2015 cerró con una "alta conflictividad" laboral. "En este resumen, consideramos satisfactoria la negociación en el sector privado en cuanto a cómo se ha dado la misma".

El ministro de Trabajo aseguró que esta primera etapa de los convenios colectivos que cayeron estará "dentro del promedio histórico de negociación" de unos siete meses. Aseguró que en ningún caso se llegará a plazos de un año como llegó a ocurrir en el pasado. En ese sentido, dijo que la prórrogas que se solicitaron fueron a pedido de las partes (empresarios y trabajadores), y en otros casos por licencias gremiales.

Murro recordó que el Poder Ejecutivo "tenía la expectativa" de cerrar todos los subgrupos de negociación de junio antes de fines del año pasado.

Aún quedan pendientes 14 subgrupos que están concentrados en tres sectores de actividad. Una primera mesa de siete subgrupos pertenece al sector de servicios y enseñanza privada, otra de cinco al grupo de hoteles, restaurantes y bares y dos del grupo de la industria del cuero. Se fijó como plazo máximo para lograr acuerdos mediados de febrero.

La visión empresarial. Los empresarios no tienen la sensación de que el gobierno haya inclinado la balanza a su favor. Atribuyen la caída en la cantidad de acuerdos tripartitos a cierto "distanciamiento" y menor "sintonía" entre los sindicatos y las autoridades del MTSS. El presidente de la Comisión de Laboral de la Cámara de Industrias (CIU), Andrés Fostik, dijo ayer que a su juicio la principal explicación obedece a un "cambio de estrategia" del PIT-CNT, que desde un inicio mostró su disconformidad con los lineamientos que puso sobre la mesa el Poder Ejecutivo.

A su juicio, eso llevó a que en lugar de acompañar los acuerdos en algunas mesas de negociación los sindicatos optaron por la abstención. "No se trata que lo propuesto haya sido más favorable para los empresarios", aseguró el experto en la temas de negociación laboral de la CIU. "No se puede decir que esto marca un cambio de tendencia. Sino que es un tema de relacionamiento de los actores. Hubo una posición del otro lado (sindicatos) de no acompañar al Ejecutivo", explicó.

Según Fostik, en esta ronda los gremios no mostraron "tanta afinidad" con lo que proponía el Ministerio de Trabajo. De todas formas, el dirigente reconoció que el gobierno contaba "con mayor información", y en el caso de la industria se podía esperar que la pérdida de empleo continuara o empeorara a futuro.

Por otro lado, el dirigente volvió a dejar en claro que el gobierno debería "replantearse" cambios en los lineamientos para sectores que hoy están negociando y están "muy comprometidos" como la industria láctea, donde la viabilidad de tres o cuatro industrias "está muy comprometida", alertó.

Sin embargo, ayer el ministro de Trabajo descartó cambios en los lineamientos que aprobó el Consejo de Ministros luego del acuerdo entre Trabajo y Economía. "Se van a mantener con las flexibilidad establecidas. Es lo que tenemos para 2016", dijo Murro.

Asimismo, el jerarca destacó las cláusulas de previsión de conflictos y/o paz que se lograron introducir en algunos subgrupos que cerraron su negociación el pasado semestre tanto en el sector privado como público. Respecto a las autoclasificación de los sectores en dinámicos, intermedios y en problemas para otorgar los porcentajes de ajustes nominales, el ministro de Trabajo reconoció que se avanzó con menos dificultades de la que se preveía al inicio. "Los lineamientos son los suficientemente flexibles como para hacer compatible los objetivos de la defensa de las fuentes de trabajo y del poder adquisitivo de los trabajadores y al mismo tiempo considerar la heterogeneidad de situaciones", había declarado el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, cuando presentó las pautas oficiales en junio.

Récord de mesas en el sector público. "Es el momento histórico de mayor negociación en el sector público en cuanto a las distintas ramas, empresas y organismos", destacó Murro. El ministro informó que en 2015 se realizaron más de 260 reuniones como resultado de la firma de varios acuerdos y convenios. "Se ha potenciado la negociación de las intendencias, que venía siendo muy escasa", resaltó. El jerarca destacó la labor de los funcionarios de su cartera que trabajaron "sin horario para poder llevar adelante toda la negociación colectiva", sumado a la "gran cantidad" de conflictos que tuvo el 2015.

Autores

OBSERVA.COM