Sergio Recinos, presidente en funciones del Banco de Guatemala (Banguat), afirmó que el objetivo de las reformas planteadas a la Ley de Bancos y Grupos Financieros es el de fortalecer la supervisión financiera y adaptarse a las tendencias mundiales.

-¿Por qué se vuelve a incluir el salvataje?

-Es parte de la red de seguridad bancaria. Lo que se procura es dar capitalización a los bancos y financiamiento extraordinario.

Pero, en este caso, cuando se dé el financiamiento, estarían personas del Banguat y de la Superintendencia de Bancos, que puedan tomar decisiones del uso de ese financiamiento. Asimismo, se removerá a los directores, administradores y gerentes de la institución.

-¿Cuál es el objetivo?

-La idea es que el banco siga siendo viable, y lo que se pretende es mantener su funcionamiento. En la actualidad, la ley manda que en caso de que alguna institución entre en problemas, se dé una instalación directa de una Junta de Exclusión de Activos y Pasivos.

-¿Cómo funcionaría esta nueva normativa?

-En una, la Junta de Exclusión de Activos y Pasivos, y la otra es mantener a flote la institución bancaria para luego vender la cartera, activos, etcétera.

-¿Por qué se plantea la retribución por capitalización?

-Si se diera el caso de que el banco central tuviera que dar recursos a una entidad, posteriormente el Gobierno deberá restituir ese desembolso, de manera que no se generen problemas inflacionarios. Ahora pueden remover a directores, gerentes y administradores, y los accionistas no podrán adquirir la institución, para minimizar el riesgo.

Es decir, que no se premie al que, en este caso, está administrando mal un banco. En dos o tres años se vende la institución y el Estado podría lograr ganancias, ya que en la medida en que un banco pueda ser viable como negocio, aumenta de precio y se recuperarán los recursos que se entregaron.

“Rescate a bancos sería incorrecto”

El gasto público no puede soportar el rescate de bancos que son mal administrados, dice exdelegado de JM. Guido Rodas, exintegrante de la Junta Monetaria, dijo que no es viable que se destine dinero del presupuesto general para salvar a los bancos privados que se encuentren en insolvencia.

En todo caso, sugirió que lo que tendrían que hacer los bancos es adquierir un reaseguro para afrontar cualquier crisis.

Rodas recordó que el salvataje fue una de las medidas que ya se aplicó, pero fue un premio a los malos administradores.

-¿Qué opina que sobre el salvataje a los bancos privados con fondos públicos?

-No estoy de acuerdo, porque ese salvataje es parte del pago de impuestos de los contribuyentes. No se puede salvar a un banco que llevó a cabo malas operaciones. Las entidades hacen intermediación financiera con dinero de los ahorrantes.

El presupuesto estatal es deficitario, con mucha evasión fiscal, exoneraciones y subsidios, por lo que un gasto así no se puede soportar. Ahora, salvar a un banco privado no es posible.

-¿Que podría pasar si se legaliza la reforma?

-La rechazo, porque sería incorrecto que se pague para rescatar a los bancos. Mientras, ampliar la cobertura del Fondo para Protección del Ahorro (Fopa) es positivo, siempre y cuando se cubra la pérdida de poder adquisitivo de la moneda.

-¿Es razonable esta propuesta?

-La SIB tiene que ver con una supervisión preventiva, porque cuando un banco presente inconsistencias, la SIB debe de estar atenta en todos sus indicadores.

-En su tiempo como delegado ante la JM, ¿hubo intervenciones a varios bancos?

-Sí, y me opuse, porque desde el punto de vista técnico y moral, no eran procedentes. Hubo malos manejos de los administradores de las entidades, pero se les premió en esa ocasión al salvarlos.

-¿Qué actitud debe tomar el ahorrante?

-De tranquilidad. La SIB y los bancos deben publicar los informes de calificación de riesgo que son auditadas por las firmas durante el año.