Casi la mitad de los trabajadores de todo el mundo acordarían irse a otro país por un trabajo adecuado, un aumento de sueldo u otros incentivos como posibilidad de viajar a casa y clases de idiomas.

Con la economía mundial aún en situación precaria, empleados de México, Brasil, Rusia, Turquía e India son los más dispuestos a aprovechar las nuevas oportunidades, mientras que los trabajadores de Suecia, Estados Unidos y Bélgica preferían quedarse más cerca de casa, según la encuesta internacional de Ipsos.

Casi el 20 por ciento de las personas encuestadas dijeron que estarían muy dispuestas a trabajar en el extranjero durante dos o tres años si les ofrecían un aumento de salario del 10 por ciento, y un 30 por ciento dijo que se lo pensaría.

"Se está viendo que la mitad de la población empleada en 24 países está realmente dispuesta a aceptar un puesto en el extranjero, lo cual es enorme", dijo Keren Gottfried, director de investigación en Ipsos Global Public Affairs.

"Cuando piensas en la creciente globalización de nuestro mundo y cómo las carteras incluyen ahora varios países y los empleados miran la experiencia internacional como un valor, no es sorprendente que te encuentres tanta gente interesada", explicó Gottfried .

En casi un 40% de los casos, un mayor salario era el incentivo más citado para marcharse fuera, seguido por mejores condiciones de vida, promoción de la carrera, aventura y tiempo para cambiar.

La garantía de recuperar su actual empleo tras dos años fuera era otro de los grandes incentivos que se tenían en cuenta para tomar la decisión.