Los escenarios que enfrenta Guatemala a ocho años del bicentenario

Guatemala

Los expertos coinciden en que los indicadores sociales apenas mostrarán avances si la economía mantiene el ritmo actual, y en 2012, el producto interno bruto (PIB) registró apenas un crecimiento de 3%.

Según un estudio de Fundesa, para ver mejoras significativas en los indicadores sociales, el PIB debería crecer a razón del 6,3%.

  • Dom, 09/29/2013 - 19:53

A ocho años del bicentenario, la población de Guatemala es siete veces la de 1921, y el analfabetismo, si bien se ha reducido, todavía es de 16,6% en mayores de 15 años.

Problemas que antes no se medían, como la pobreza o la desnutrición, están bajo la lupa.

Cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dan cuenta de que el 49% de los 14 millones de habitantes viven en situación de pobreza y la mitad de la niñez padece algún grado de desnutrición crónica (4,9%).

En los últimos 30 años, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) pasó de ser 0,43 a 0,57, es decir que registró una mejora del 34%, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Aún así, el país se ubica en la posición 131 de 187 países, muy por debajo de la media de América Latina, que es de 0,73.

¿Hacia dónde va el país? Los expertos coinciden en que los indicadores sociales apenas mostrarán avances si la economía mantiene el ritmo actual. En 2012, el producto interno bruto (PIB) registró apenas un crecimiento de 3%, una desaceleración respecto del 2011, cuando mostró un alza del 4,2%.

Fernando Spross, investigador de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), considera que con una economía que crezca entre 3 y 4% anual, la pobreza solo bajará 4 puntos para 2021 y que se necesita crecer al menos 6% por año.

Jonathan Menkos, director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), está de acuerdo con esa apreciación y ejemplifica que con ese crecimiento la desnutrición crónica podría bajar 11 puntos porcentuales para dentro de ocho años. ¿Y qué pasa si no? Por ello se dibujan dos escenarios.

-49,8% Índice de desnutrición crónica en infantes.

-16,6% Analfabetismo prevaleciente en mayores de 15 años.

-6,2 Millones integran la Población Económicamente Activa.

Escenario optimista si el PIB aumentara 6% o más. En 2021, Guatemala será habitada por más de 18 millones de personas. Según un estudio de Fundesa, para ver mejoras significativas en los indicadores sociales el producto interno bruto (PIB) debería crecer a razón de 6,3% -proyección que en la actual coyuntura se presenta cuesta arriba-. Solo así se reduciría la pobreza hasta 15 puntos porcentuales en ocho años y la desnutrición crónica en niñez menor de 5 años de edad pasaría del 50 al 29%, señala Fundesa.

Además, tal crecimiento implicaría más de 1.200.000 empleos en el sector formal. Los ingresos anuales per cápita superarían los US$3.000 actuales, según el estudio.

La reducción de la violencia sería una condición necesaria para generar mayor inversión, señala Fundesa.

Los indicadores de mortalidad materna caerían incluso a la mitad, ya que pasarían de cien a 50 por cada 100.000 nacidos vivos, aunque para ello se debe proveer más agua potable y mejorar los servicios de salud.

Este es el escenario optimista si la economía de Guatemala creciera el doble de lo que lo hizo en 2012 y la proyección que se tiene para 2013 —entre 3 y 3,5% adicional—. “Todavía se puede lograr, si todos trabajamos juntos”, afirma Fernando Spross, investigador, quien no deja de reconocer que la meta es ambiciosa y que requeriría mayor inversión extranjera, producción y surgimiento de empresas medianas y pequeñas, todo eso sujeto a factores como el precio del petróleo o el comercio internacional.

En el plano educativo, la cobertura escolar de calidad ese vital para superar los actuales niveles, señala Katharine Redman, experta del proyecto Educación para Todos, de Unesco. “Solo con mejor educación la población tendrá expectativa de mejores ingresos y más desarrollo”, anota.

Óscar Monterroso, gerente del Banco de Guatemala, prefiere no hacer proyecciones económicas al 2021. “El futuro es demasiado incierto y nuestros lentes no nos permiten ver más allá de dos años”, refiere.

-1,2 millones de empleos formales se podrían generar para 2021.

-US$11.000 podría ser el ingreso anual per cápita si se toman las medidas correctas.

-29% sería la tasa de desnutrición crónica en niños.

Escenario de estancamiento con crecimiento limitado que aminora el desarrollo. Corre el 2021, pero Guatemala sigue como el 2013.

Los indicadores sociales presentan un claro estancamiento y el país en ocho años apenas ha logrado mejorar algunos aspectos sociales. El informe Lineamientos de política económica, social y de seguridad para Guatemala 2011-2021, elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), hace una proyección a este año en un capítulo titulado: El futuro que tendríamos si no actuamos.

El escenario es lúgubre, según el documento, en ocho años —para el bicentenario de la independencia —, en Guatemala más de 800.000 niños menores de cinco años sufrirán desnutrición crónica con una proporción mayor del 40%.

Entre las Metas del Milenio se pretendía reducir para el 2015 en 29% este indicador.

Además, entre el 2011 y el 2021 podrían morir 869.000 infantes menores de 5 años. La mortalidad materno infantil apenas bajará de cien a 95 madres por cada 100.000.

El nivel de vida de los guatemaltecos apenas habrá mejorado 7,3%, pero la inflación hará que el PIB per cápita siga estancado por debajo de los US$3.000 anuales. Estimaciones de Fundesa dan cuenta de que si la economía crece al paso que lo hace en la actualidad la pobreza bajará entre 3 y 4 puntos porcentuales en 8 años, muy por debajo de lo esperado, que es dos puntos por año.

La generación de empleo no superaría las 200.000 plazas formales, por lo que más de 5 millones de guatemaltecos estarían inmersos en la economía informal. En lo referente a la violencia, si el crecimiento económico se estanca y no se ofrecen más y nuevas oportunidades laborales, cerca de 85.000 guatemaltecos habrán muerto violentamente entre 2011 y 2021 -una muerte violenta cada 62 minutos-, más de 65.000 por arma de fuego. En el tema ambiental, solo en el área metropolitana se empeorará la captación de agua con métodos naturales a menos de 100 millones de metros cúbicos por año y muchos de los mantos acuíferos subterráneos se habrán secado.

-4 puntos porcentuales se reducirá la pobreza al ritmo que lleva la economía.

-95 Madres morirán por cada 100.000 nacimientos, apenas cinco menos que ahora.

-200.000 empleos formales se generarían para 2021. El país necesita 1 millón.

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PrensaLibre.com

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