US$10 billonbes es la cantidad aproximada de dinero depositada u “oculta” en los paraísos o guaridas fiscales del mundo. Y aunque la economía global no esté boyante, sigue creciendo: un 3% el año pasado, según el último reporte anual del Boston Consulting Group sobre la riqueza en manos privadas.

Lo interesante es que la mayor cantidad de aportantes de dinero en los “paraísos” citados son ciudadanos del Medio Oriente y América Latina.

A decir del trabajo, “en esas regiones las tensiones políticas y económicas […] han continuado contribuyendo a los flujos de la riqueza offshore”.

Aunque hay verdad en ello, en el caso latinoamericano tal corriente exportadora ha sido tan permanente desde hace más de medio siglo, que no cabe sino preguntarse si el escape masivo no es un abono a esas mismas tensiones, al impactar la tasa de ahorro privado y la recaudación fiscal a la baja en casi todos los países, independientemente de sus gobiernos y políticas económicas.