Venezuela: Cadavi ha autorizado US$139.268M desde su creación en 2004

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Esto se traduce en 1.483.567 solicitudes realizadas principalmente por personas jurídicas. De ese monto más de US$21.549 millones fueron aprobados durante el pasado año para la importación de bienes y servicios.

El control de cambio decretado el 5 de febrero de 2003 fijó como objetivo detener la caída de las reservas internacionales y la depreciación de la moneda que rondaba el 24%.

  • Lun, 02/21/2011 - 09:28

Las cifras acumuladas de la Comisión de Administración de Divisas revela que entre 2004 y 2010 las autorizaciones de divisas alcanzaron la suma de US$139.268 millones.

Esto se traduce en 1.483.567 solicitudes realizadas principalmente por personas jurídicas. De ese monto más de US$21.549 millones fueron aprobados durante el pasado año para la importación de bienes y servicios.

El control de cambio decretado el 5 de febrero de 2003 fijó como objetivo detener la caída de las reservas internacionales y la depreciación de la moneda que rondaba el 24%.

Esto estuvo precedido de los intensos rumores sobre la posibilidad de una nueva política de restricción cambiaria que intensificó la demanda de divisas tras el paro petrolero.

En el decreto del Convenio Cambiario N° 1 se indicó para justificar la medida que "se ha evidenciado una sustancial reducción de las exportaciones de la industria petrolera nacional, lo cual ha afectado significativamente las cuentas de la nación. Que es necesario adoptar medidas destinadas a lograr la estabilidad de la moneda, asegurar la continuidad de los pagos internacionales del país y contrarrestar movimientos inconvenientes de capital".

Desde ese momento y hasta nuevo aviso permanece el control cambiario, a pesar del aumento significativo de las exportaciones petroleras y de la recuperación que tuvieron las reservas del Banco Central de Venezuela (BCV).

Analistas han señalado que el control de cambio no ha contribuido a mejorar la economía, el Gobierno dice lo contrario, un tema a debatir.

Lo cierto es que los recursos aprobados por la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) muestran restricciones en algunos períodos, montos significativos en otros y autorizaciones de solicitudes que llaman la atención.

Sin control. En promedio, Cadivi autorizó US$19.895 millones y 211.938 solicitudes en cada uno de los siete años, con lo cual se observa que entre 2004 y 2009 aprobó 25% más solicitudes que en 2010.

El promedio autorizado por el ente administrador de las divisas durante este lapso fue de un total de 1.325.040 peticiones, lo que se traduce en 220.840 por cada año, mientras que en 2010 este renglón bajó a 158.527 solicitudes.

Entre estas aprobaciones destaca la entrega de US$3,2 millones a la Embajada de Cuba, mientras que a la Embajada de Francia sólo se le autorizó US$94.003 y a la de Palestina US$91.440.

Sector público. Además del sector privado, las distintas empresas y entes del Estado también tramitaron sus solicitudes a través de Cadivi, las cuales ascendieron a más de US$10.690 millones entre 2004 y 2010.

Este monto, en ese período, representa 13% del total autorizado por el organismo y sirvió para suplir de divisas a empresas como el Banco de Venezuela (US$635,2 millones), Seguros Horizonte (US$16,9 millones), Venezolana de Telecomunicaciones (US$34,3 millones), Venirauto (US$45,7 millones), CVG (US$234,4 millones) y Telesur (US$2,5 millones), entre otros.

También resaltan autorizaciones dadas a CVA Cereales y Oleaginosas de Venezuela ($939.770), Fondo de Desarrollo Microfinanciero (US$1.100), Fondo Intergubernamental para la Descentralización (US$4,1 millones) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología (US$2 millones)

Así como una suma por 4 millones de dólares para la Central Azucarera Pío Tamayo y 3,8 millones de dólares al Distrito Endógeno Pesquero Paraguaichoa.

Consecuencias del control. Analistas han reiterado que los esquemas de control cambiario, por fines jurídico, políticos y económicos, en la mayoría de los casos establecen una monopolización de las operaciones cambiarias, por parte de las autoridades monetarias.

En Venezuela se ha implementado en varias ocasiones este sistema regulador de las divisas, siendo el actual el que mayor cantidad de limitaciones para la importación de productos ha tenido el país. Este tipo de medidas, al tomarse de forma aislada, en vez de favorecer la industria nacional, generan desabastecimiento y aumento en los precios, lo que merma la calidad de vida.

Discrecional. Entre otras consecuencias se ha observado mayor escasez de bienes, incremento de precios, la aparición de mercado paralelo con un bolívar más depreciado y asignación discrecional e ineficiente de recursos.

Asimismo, se produce una paralización de las expectativas de inversión en el país, principalmente externas, aun cuando se diseñen nuevos mecanismos como el Sistema de Transacciones en Moneda Extranjera (Sitme), al cual, según han indicado representantes de gremios empresariales, no han tenido acceso la pequeña y mediana empresa.

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