Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó este lunes que la red descubierta por la Policía Federal (PF) mediante la llamada operación Carne Débil en el sector de frigoríficos, solamente afecta a una pequeña parte del segmento cárnico.

     En una audiencia de empresarios en la sede de la Cámara Americana de Comercio en Sao Paulo (sureste), Temer relativizó el caso destapado por la PF el pasado 17 de marzo, que puede provocar afectaciones a uno de los más importantes ramos de exportación del país.

     "El agronegocio es para nosotros una cosa muy importante y no puede ser devaluado por un pequeño núcleo, algo que va a ser menos: determinable, fiscalizable y punible, si es el caso", dijo Temer.

     Agregó: "Pero no se puede poner en peligro la totalidad del sistema que hemos reunido con los años. Nosotros exportamos a más de 150 países".

     La operación Carne Débil reveló fraudes practicados por algunos de las más grandes empresas de la industria de procesamiento de alimentos, como el grupo JBS y Brasil Foods, además de otras menores.

Este lunes, países como China, República de Corea y Chile anunciaron la suspensión temporal en la compra de carne brasileña.

     Estas empresas congeladoras de alimentos son acusadas de ocultar el uso de materias primas vencidas, así como de químicos para evitar el mal olor del producto en estado caduco, así como otras deficiencias, con anuencia de funcionarios responsables de la fiscalización.

     Según Temer, lo que ha sido revelado es pequeño en comparación con el tamaño del cuadro de empleados del Ministerio de Agricultura, que es de más de 11.000 servidores públicos.

     Los servidores son acusados de aceptar sobornos para liberar productos que no cumplían con las normas legales.

     "Tenemos sistemas más rigurosos de evaluación sanitaria aquí en Brasil", subrayó el presidente.

     Según el mandatario brasileño, también es pequeño el número de plantas industriales bajo sospecha, en vista del tamaño del sector, que cuenta con más de 4.800 puntos de venta.

     El jefe de Estado mencionó las diversas reuniones que han tenido en los últimos días, por lo mucho que se ha aprendido sobre el tema, y para tranquilizar a los países importadores de alimentos de Brasil.

     "Tuve varias reuniones en Brasilia. En primer lugar, con los ministros de las áreas involucradas en este asunto. Luego, con las asociaciones de productores de carne de diferentes tipos y con los embajadores de los países importadores de carne brasileña", dijo Temer.

     Sostuvo que estos encuentros acabaron "muy fraternalmente, comiendo un asado anoche con todos los representantes de los países".

     Este lunes, países como China, República de Corea y Chile anunciaron la suspensión temporal en la compra de carne brasileña.