
América Latina es una de las regiones del mundo donde más se ha avanzado en la lucha contra la tuberculosis, aún así persiste una serie de amenazas a esos logros.
La tuberculosis (abreviada TBC o TB) es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.
Aún persisten en América Latina una serie de amenazas a los logros en el combate de la tuberculosis, especialmente en el combate a la multirresistencia a los antibióticos.
La tuberculosis (abreviada TBC o TB) es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.
Así explicó en una entrevista la Dra. Diana Weil, coordinadora de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en políticas y estrategias contra ese mal.
Weil indicó que todos los países de la región cuentan con políticas públicas para prevenir, tratar y suministrar medicamentos a los pacientes.
No obstante, un obstáculo sigue siendo la capacitación del personal médico para que adquiera conocimientos sobre la administración de las drogas y evitar así la multirresistencia.
Los síntomas clásicos de la tuberculosis son una tos crónica, con esputo sanguinolento, fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso.
La infección de otros órganos causa una amplia variedad de síntomas. El diagnóstico se basa en la radiología (habitualmente radiografías torácicas), una prueba de la tuberculina cutánea y análisis de sangre, así como un examen al microscopio y un cultivo microbiológico de los fluidos corporales como las espectoraciones.
El tratamiento de la tuberculosis es complicado y requiere largos periodos de exposición con varios antibióticos. Los familiares del enfermo, si es necesario, también son analizados y tratados. Durante los últimos años, la tuberculosis ha presentado una creciente resistencia a los múltiples antibióticos y para ello se ha optado, como medida de prevención, por campañas de vacunación, generalmente con la vacuna Bacillus Calmette-Guérin (BCG).
Radio ONU