-¿Cómo ve la coyuntura económica, política y social de Chile?

-Chile está en un proceso de reencontrarse con sus pilares para los próximos años, o sea, de redescubrir los pilares sobre los cuales se va a desarrollar en el futuro. Lo que ha pasado en los últimos tres años ha sido un viraje a su fórmula de éxito tradicional, fruto de una serie de expectativas y de respuestas a esas expectativas, que no han sido totalmente absorbidas, en términos de intensidad, o de entendimiento entre las expectativas. Lo anterior ha detonado dentro de un escenario externo muy desfavorable, una convergencia de situaciones externas difíciles, no solo para Chile sino para el mundo emergente en general, y obviamente por un tema interno, que son estos cambios que están identificados con las reformas, por esquemas de diálogos que no han sido completamente fructíferos, o por temas de interpretaciones, por ejemplo, con los temas sociales.

Pero todo este esquema, cuando uno lo pone en una misma balanza, genera una impresión de que el país está creciendo menos, no se sabe con exactitud meridiana cuánto afecta, ya sea en el tema interno o externo. Entonces, son esos ingredientes los que han hecho que el país se haya resentido en términos de sus niveles de crecimiento. Por otro lado, también respecto de sus expectativas sociales. El país está redescubriendo cuáles son los pilares de una nueva fórmula de éxito para poder retomar el rumbo, probablemente sobre unas bases distintas. Y lo distinto es que el nivel de crecimiento debería estar acompañado de otros ingredientes, y no solo el crecimiento económico per sé, sino que hoy hay una mayor sensibilidad de que ese mayor crecimiento tiene que tener una mayor dosis de inclusión, de modo que la sociedad perciba que ese crecimiento los está beneficiando a todos. Este es un tema fundamental, la redefinición del tipo de crecimiento que queremos.

El otro tema, tiene que ver con el nivel de participación en las decisiones de inversión. Es una tema trascendental, sensible, sobre todo cuando se habla de las inversiones de extracción de recursos naturales, temas mineros, ambiental, los temas sociales. Y la participación es que hoy, no solo en Chile, hay una mayor participación ciudadana o de sectores sociales en los impactos, sobre todo en los impactos ambientales y sociales de cada una de estas mega inversiones. Pienso que ahí hay una camino a aprender y a madurar.

-Mencionaba recién el objetivo de alcanzar un crecimiento inclusivo, ¿cómo es posible lograr ese anhelo?

-Con políticas de inclusión que hoy son prioridad en muchos países, no solo emergentes, sino también desarrollados. Pero sobre todo en los emergentes porque tienen niveles de desigualdad más altos. Hay clases medias más débiles y hay unas diferencias mucho más grandes entre los diferentes estratos. Entonces, hoy en día, hay un esquema en el cual hay una serie de elementos que promueven eso. Acá no solo se habla de inclusión de niveles sociales, niveles económicos, sino de inclusión de género de promoción de espacios, por ejemplo, para el aprovechamiento de mejores capacidades de inteligencia, energías, que están siendo subutilizadas.

El segundo aspecto importante es la inclusión de personas con limitaciones o capacidades diferentes, de tal manera que estas personas que no han sido descartadas de la producción formal, puedan tener oportunidades para que en el crecimiento económico, tengan una participación productiva. 

El otro esquema de inclusión tiene que ver con los mayores. Hoy los adultos mayores, incluso aquellos que no han cumplido los 65 años, comienzan a tener problemas serios en términos de ser parte de cadenas formales de producción.

Entonces, estas políticas inclusivas son las que se esperan, para que exista una mayor participación de personas, de distintas niveles económicos o sociales en el proceso de crecimiento de la economía.

Otro esquema de este crecimiento, tiene que ver con el manejo de los antagonismos. Porque nosotros hablamos mucho de la productividad para el crecimiento, pero muchas veces la productividad como hoy se le entiende, como un mayor énfasis de las automatizaciones, tiene un impacto obviamente en los niveles de empleo de las personas. Entonces, esas velocidad de automatización por un buen objetivo, que es ser más productivos, genera vacíos de personas que se ven rezagados en la participación de la producción. ¿Qué hacer para que esto vaya en conjunto?, ¿cómo preparamos a la gente en puestos que complementen? Un tema para garantizar esa inclusividad tiene que ser un desarrollo educacional en los nuevos talentos.

-¿Como compañía replican ese modelo?

-Procuramos participar en algunas instituciones educacionales, encuestas, foros, para poder entregar nuestro aporte en ese sentido y obviamente apoyar en la orientación de los chicos en la parte vocacional, en el área en la cual somos expertos.

-Respecto del área en la cual se desarrollan como compañía, ¿cómo ven la industria en el mediano y largo plazo?

-Nosotros vemos que (esta industria) es parte de una solución a uno de los grandes temas planetarios. Por ejemplo, con el tema de la deforestación ilegal o dañina. En la medida que uno protege a los bosques nativos, los preserva y al mismo tiempo se tienen bosques plantados con estándares de sustentabilidad, mantiene a la madera como un producto útil, y por ser renovable, lo mantiene en un equilibrio permanente de largo plazo. Eso permite dar un apoyo para satisfacer necesidades humanas de vivienda, muebles, etc. Hay una serie de productos que son útiles y necesarios para la vida, y esto se hace bajo un esquema de sustentabilidad. El sector forestal estará aportando de manera importante a: por un lado mitigar los efectos del cambio climático, y por otro, en la medida en que uno aporta con bosques sustentables, la productividad de esto reduce la necesidad que tienen algunos por deforestar para sacar madera.

-Respecto de los terribles incendios forestales que hubo en Chile, en enero pasado, catalogados como uno de los grandes desastres de la historia del país, ¿la empresa sufrió efectos negativos?

-En esta oportunidad no tuvimos un efecto relevante, pero fuimos un participante muy activo en combatir la catástrofe, en bosques propios o de terceros. Fuimos parte de un equipo colaborativo del sector, junto a otras empresas y el gobierno. Fue un aprendizaje importante, ya que permitió demostrar la capacidad de trabajo colaborativo. Respecto de los bosques de nuestra empresa, no tuvimos mayores problemas, ya que nuestros bosques están repartidos en zonas amplias, es decir, no tenemos grandes concentraciones en un área determinada.

-¿Cómo analiza las previsiones de la industria hacia el futuro?

-La industria de tableros y el sector forestal están muy ligados a ser parte de una sustitución de plantaciones renovables y sustentables. Es parte de una solución para mejorar la productividad que va en beneficio de un consumo de madera ligada a la sustentabilidad y que sustituye los productos de madera tradicionales de bosques nativos o bosques de conservación que no deberían explotarse. Considero que esta práctica garantiza una forma en que necesidades humanas que son sostenibles en el tiempo tengan también una oferta con una cadena productiva que maneja mejor sus impactos, no solamente en temas ambientales, sino también con las comunidades en que opera.

-¿Cuál es la inversión para esto?

-Nosotros estamos muy comprometidos con procurar procesos de innovación más efectivos de lo que hemos realizado antes. Le estamos dando mucho interés a la búsqueda de nuevas soluciones a problemas viejos, o a nuevas necesidades de los clientes. Es importante para nosotros tener niveles de inversiones razonables para mejorar la productividad, para ser competitivos en una industria que es cada vez más global. Buscamos llevar calidad, diseño y sustentabilidad a cada mueble en América Latina, eso es lo que nos mueve, es nuestro ADN. 

-¿Existe un plan de inversiones en el corto plazo?

-Nuestro objetivo es ir creciendo en ofrecer soluciones más integradas. Tratando de usar y entregar soluciones más completas, que nos orientan a dos o tres objetivos que son más importante que una expansión geográfica, o mejorar los niveles de Capex, lo que nos mueve es como influenciar más en los clientes. Esto significa darle más valor agregado a los clientes, a través de soluciones más completas que solamente entregar productos en gran escala. Nuestro de foco de innovación está orientado a impactar en las experiencias de compra.

-Esta estrategia, ¿se implementa de igual manera en todos los países donde operan?

-Cada país tiene sus particularidades. Nuestra estrategia es regional, la implementamos en función de los momentos que vive cada país. Pero para nosotros la operación de Chile es una operación emblemática, donde están más desarrolladas nuestras prácticas forestales, de innovación comercial y tecnológica. Ahora, esto no significa que si hay aspectos e ideas relevantes en otros países donde operamos, estos se replican. Como organización, buscamos hacer de la operación chilena nuestro buque de bandera.

-¿Están buscando nuevos horizontes donde expandirse?

-Nuestra meta es consolidar los mercados donde operamos y establecer un posicionamiento de marca fuerte.

Escenario externo

-¿Cómo ve el escenario global, con Trump a la cabeza de la principal potencia económica del mundo?

-Al igual que en Chile y en otros países, incluso en mi país Ecuador, y otras latitudes como Europa, Reino Unido, Francia e incluso en China, no es una excepción que los países estén buscando nuevas fórmulas para enfrentar los desafíos futuros, dado de que el mundo está en constante cambio. Hay una velocidad de cambio tan fuerte (en todos los ámbitos) que en política, por ejemplo, los estándares como nosotros lo hemos entendido en los últimos años han cambiado. Hay un cambio del modelo a nivel global. Por eso las personas tratan de buscar sus propias respuestas a ese fenómeno, y eso es lo que ha pasado en muchos lados. EE.UU. está en un proceso de cambio de liderazgos, de orientaciones de sus mayorías, buscando respuestas. Es un período de una gran prueba.

-A raíz de los casos de corrupción que afectan a la región, como el de Odebrecht, ¿cuál es su opinión de la relación dinero, empresas y política?

-Yo no soy un político. Soy un ejecutivo, un empresario y me debo a ese esquema. En mi formación, influenciado sobre todo por el grupo en el que llevo 30 años (Grupo Nueva), siempre hemos tenido como ley no participar en política ni activa, ni partidaria, ni en ningún proceso electoral apoyando con dinero. Lo anterior no significa que no nos hayan invitado. Pero por las restricciones mencionadas, no hemos participado. Aún cuando uno puedes tener ciertas afinidades personales, las cuales se deben separar. 

Otro elemento relevante es que la empresa se debe a sus mercados y a sus clientes. Nosotros atendemos mercados, no atendemos política, y si estamos en un mercado nosotros tenemos una política que es parte de un principio empresarial de la compañía, que es buscar los mejores elementos de cooperación con sus stakeholders, sean estos un vecino, una comunidad, proveedor, clientes o las autoridades, sean locales o a nivel central.

-Elecciones en Ecuador, ¿como avizora el panorama? (esta entrevista se realizó una semana antes de la elecciones en ese país, que dieron como ganador en segunda vuelta al oficilista Lenin Moreno)

-Pienso que la situación de Ecuador, en parte, es parecida a lo que sucede en Chile, en el esquema de la afectación que este cambio de ciclo macroeconómico ha impactado a los países. Así como a Chile le afectó la caída del precio de los commodities, a Ecuador también. Por lo tanto, desde ese punto de vista hay una parte de la situación actual de la economía ecuatoriana que es un tema externo, como lo es la caída de los precios del petróleo, en una economía que depende fuertemente de ese commodity. El tema es que en Ecuador existe un problema adicional. Cuando tienes más flexibilidad de ajuste, tienes cómo aplicar una política monetaria para solucionar un problema. En el caso de Ecuador, como no tiene moneda, no puede aplicar política monetaria. Entonces, lo que pasa en Ecuador es que este esquema le impide utilizar un mecanismo de ajuste relevante; tampoco puede devaluar, como lo han hecho otros países. En el fondo, fuera del tema técnico se necesitan confianzas internas y externas para conseguir recursos y promover mejor producción e inversión. Así las cosas, cualquier gobierno que resulte ganador debe promover el esquema de confianzas para una mejora del país.