Tras el acuerdo en los países productores de petróleo (OPEP), poco antes de que finalizara el 2016, y en el que pactaron rebajar la producción de crudo por primera vez en 8 años, elevó instantáneamente el costo del combustible fósil.

El pactó que logró aumentar la cotización del crudo estancada durante los últimos 18 meses en el promedio de los US$48, registró precios hasta por los US$57, por lo que se prevé un aumento en el costo de las bencinas en Chile, país que está en el tercer lugar, después de Uruguay y Brasil, respecto al costo más alto del combustible en el continente americano.

Los países más perjudicados por esta alza en el petróleo son los que dependen totalmente de su importación, como el caso chileno. Ubicándose muy por encima de Estados Unidos (452,9 pesos chilenos o US$0,67) y cuatro puestos delante de Canadá (639,4 pesos chilenos o US$0,95).

De acuerdo a la Enap, los valores de las gasolinas en el país han experimentado un alza en torno a los $20 (US$0,02)en las últimas cinco semanas, según consigna La Tercera.

Así lo demostró un estudio realizado por Clapes-UC, en base a las distintas mediciones internacionales, ubicando el valor promedio entre el combustible de 93 y 95 octanos en el territorio nacional en $759, superando a gran parte de los otros países de la región, ocupando el tercer puesto en el ranking, solo detrás de Uruguay y Brasil, con precios de $1.045 y $779 por litro, calculados en la moneda local.

Los últimos puestos del listado son ocupados por Bolivia, Ecuador y Venezuela, respectivamente.