Ecuador y Colombia trabajan juntos para erradicar fiebre aftosa en la frontera norte

Colombia, Ecuador

Desde 2009, Colombia ha sido declarada libre de esta enfermedad, mientras que en Ecuador aún hay la circulación de este virus, pese que hace 22 meses no han surgido nuevos brotes.

Cuando surge un brote, las economías regionales se rezagan por no poder comercializar ni movilizar sus animales.

  • Wed, 04/03/2013 - 17:31

Ipiales-Colombia. La permeabilidad de la frontera en el norte de Ecuador y sur de Colombia trae riesgos para la comercialización de cárnicos por la fiebre aftosa. Debido a que existe en la franja fronteriza dos condiciones sanitarias distintas, el comercio de carne de bovinos implica un riesgo para uno de los países.

Desde 2009, Colombia ha sido declarada libre de esta enfermedad, mientras que en Ecuador aún hay la circulación de este virus, pese que hace 22 meses no han surgido nuevos brotes. En ese sentido, la comercialización en poblados pequeños de la frontera norte puede tener repercusión en el contagio de la fiebre aftosa de los animales colombianos.

Doris Bolaños, del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) dice que hay cierta intranquilidad por este fenómeno.

“La enfermedad afecta a la economía de medianos y pequeños productores. Ipiales y sus alrededores vivieron una época terrible en 2009 cuando surgió un brote luego de haber sido declarada libre de aftosa. Vemos con mucho temor esto porque nuestra frontera es permeable. Hoy tengo tranquilidad porque en Ecuador trabajan proyectos importantes sobre vigilancia epidemiológica”, declaró.

Luego de este brote tardaron cerca de un año el volver a quedar libres de este virus. La funcionaria afirma que en ese año, el foco del virus llegó desde Ecuador.

Esta enfermedad viral es altamente contagiosa y ataca a los ganados ovino, porcino y caprino. Los animales presentan fiebre alta, úlceras pequeñas en la boca y y erosiones en las pezuñas y la ubre.

Las incidencias en las cadenas de producción y la economía son importantes porque el comercio de los varios tipos de ganado son las principales fuentes de sustento de los pequeños agricultores y la producción familiar. Cuando surge un brote, las economías regionales se rezagan por no poder comercializar ni movilizar sus animales.

La ganadería aporta el 1,7% de Producto Interno Bruto (PIB) colombiano, mientras que en 2001, según el Banco Central del Ecuador, esta actividad aportó un 36,8% para el país.

Patricio García, del programa de erradicación de la fiebre aftosa en Ecuador indica que cuentan con el personal capacitado a nivel nacional.

“Hemos llegado a coberturas del 98% de vacunación. Por eso estamos con 22 meses sin brotes. Nos falta mucho por recorrer pero en estos dos años hemos fortalecido la autoridad sanitaria”, manifestó.

Alrededor de cuatro millones y medio de bovinos han sido vacunados dentro de las dos fases de vacunación en el país. El último brote se presentó Santo Domingo, en 2011. Esta provincia junto al noroccidente de Pichincha y Esmeraldas son las localidades donde se han enfocado más esfuerzos. En Nariño, departamento del sur colombiano existen cerca de 360 mil animales, de los cuales el 95% están vacunados en sus 40 mil predios.

Para Leopoldo del Barrio, oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), hay que combatir las enfermedades transfronterizas donde estas se generan.

“Se debe apoyar las fronteras. Hay disimilitud de lo sanitario en esta zona y el enfoque que tiene que tener Colonia es preventivo. Es importante trabajar con Ecuador. La estrategia es crear una franja binacional de ganaderos más comprometidos”.

Por ello, esta semana inició una nueva campaña de educación sanitaria en el territorio limítrofe colombiano entre la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (Agrocalidad) y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

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Agencia de Noticias Públicas del Ecuador (Andes)

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