La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés) comprometió US$250 millones para Bolivia del Fondo Verde del Clima (GCF, en inglés), para proyectos de agua y riego a fin de enfrentar la sequía.

Desde Roma, Italia, la ministra de Planificación del Desarrollo, Mariana Prado, explicó a medios bolivianos que la operación económica entre Bolivia y la FAO se consolidará en los próximos seis meses.

"El presidente (Evo) Morales y José Graziano (director de la FAO) acordaron un trabajo de seis meses para poder concretar esa operación destinada a Bolivia para enfrentar el calentamiento global", declaró la ministra, quien acompaña al mandatario boliviano.

De acuerdo con Prado, estos 250 millones de dólares del Fondo Verde del Clima serán entregados a Bolivia los siguientes cinco años en calidad de donación.

Graziano se reunió en Roma, sede del organismo, con Morales para concretar el apoyo que se había perfilado a fines de enero en el marco de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), donde sostuvieron un primer encuentro.

El acuerdo tiene dos componentes. El primero es social y tiene que ver con agua potable para consumo humano en zonas rurales del altiplano, mientras que el segundo está ligado a la generación de planes de riego y la renovación y modernización de equipamiento.

El GCF es un mecanismo de financiación establecido en la 16 Conferencia de las Partes ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 2010, que apoya proyectos en países en desarrollo.

Los países pueden acceder a sus fondos directamente o a través de entidades como la FAO por medio de donaciones para proyectos sociales, como la construcción de pozos, o de préstamo en el caso de proyectos más complejos, como sistemas de riego.

Prado y el ministro de Medio Ambiente y Agua, Carlos Ortuño, participaron de la reunión que sostuvo Morales con Graziano.

La ministra enfatizó que la reunión estaba centrada en el programa "MiAgua" y calificó ese encuentro de "muy productivo".

Por su parte, Morales dijo que considera que Bolivia es "el país más víctima" del calentamiento global; sin embargo, debido a la experiencia e institucionalidad que se consolidó entre los gobiernos nacional, departamental y local, se puede hacer frente a los fenómenos naturales.

Según Morales, no sólo los organismos internacionales, sino los pueblos, son responsables de enfrentar el problema de la sequía.