Saxo Bank: aumenta la confianza en el oro como valor de resguardo

Europa

El índice de materias primas DJ UBS alcanzó un nivel superior por primera vez en tres semanas, luego de haber llegado a su nivel más bajo desde septiembre de 2009.

El oro deberá depender del impulso, dado que las conversaciones acerca de una tercera ronda de estimulo adicional frustraron a los mercados alcistas durante 2012, generando un aumento de la volatilidad.

  • Mié, 05/23/2012 - 19:16

El clima de inversión continúa deteriorándose, con múltiples incertidumbres que desataron renovadas sensaciones de riesgo tanto en los mercados financieros como en los de materias primas, afirmó Saxo Bank, la entidad especializada en inversión y trading online. Algunos de los impulsores son la actual desaceleración de China, la recesión en Europa y la especulación respecto a si Grecia finalmente abandonará o no la Eurozona. 

Con la forzosa liquidación ocurrida en los mercados de commodities durante los últimos tres meses, algunas materias primas individuales alcanzaron niveles que podrían reavivar nuevamente el interés, siempre y cuando se enlentezca el flujo de noticias negativas. 

La semana pasada ha sido variada, al tiempo que las materias primas cíclicas como los metales y la energía continuaron buscando soporte, los metales preciosos recuperaron terreno perdido mientras que las preocupaciones ligadas al clima desataron una alza dramática tanto del maíz como del trigo.

El índice de materias primas DJ UBS alcanzó un nivel superior por primera vez en tres semanas, luego de haber llegado a su nivel más bajo desde septiembre de 2009.    

Oro encuentra soporte y nuevamente es tomado como valor de resguardo. Tal como se constató en las dos últimas correcciones, nuevamente se mantuvo firme el soporte entre US$1.535 y US$1.520, otorgándole a los gestores de capital la confianza y oportunidad de reingresar al mercado luego de meses en declive, especialmente entre los productos apalancados tales como los fondos de cobertura.

Actualmente, el impulso ha llevado el precio nuevamente a US$1.600, con un quiebre por encima de US$1.612, indicando –tal vez- el final de la venta masiva, siendo ésta la consecuencia del intento fallido de superar los US$1.800 a fines de febrero.

La posible la salida de Grecia de la Eurozona y una desaceleración de la economía estadounidense a mitad del ciclo ha generado nuevamente especulaciones acerca de un posible estímulo adicional por parte de la Reserva Federal (Fed).

Por el momento, se espera que la desaceleración constatada en los Estados Unidos sea temporal, y, a no ser que las acciones estadounidenses sigan bajando junto con los datos de empleo, parece poco probable que una tercera ronda de relajación cuantitativa sea necesaria. 

Por lo tanto, el oro deberá depender del impulso, dado que las conversaciones acerca de una tercera ronda de estimulo adicional frustraron a los mercados alcistas durante 2012, generando un aumento de la volatilidad.

Es por eso que un nuevo quiebre técnico por encima de US$1.600 podría atraer nuevamente a los jugadores apalancados, quienes toman sus decisiones de inversión sobre la base de los análisis técnicos y no tanto sobre los fundamentos. Sin embargo, nada se mueve en línea recta, por lo que hay que esperar un soporte por encima de US$1.565, mientras que un retroceso por debajo de US$1.550 eleva los riesgos de promover un prolongado período de nerviosismo.

El soporte para el oro también puede conocerse observando el posicionamiento de los inversores especulativos.

De acuerdo a los informes correspondientes a la semana que finalizó el 15 de mayo, las posiciones largas netas del oro se encuentran en sus niveles más bajos desde diciembre de 2008, cuando la crisis causada por el caso Lehman Brothers generó un abandono de la mayoría de las materias primas.

De todos modos, el nivel de las posiciones brutas cortas (al 15 de mayo) se elevó a 5,2 millones de onzas. Un nivel de participación tan bajo sólo se ha constatado previamente en seis ocasiones durante la última década y siempre estuvo seguido de una fuerte reducción (laza del oro), lo que podría incentivar el mencionado impulso alcista.         

El petróleo estable. Tanto el crudo Brent como el WTI cayeron por tercera semana consecutiva, dado que lentamente se han calmado las preocupaciones acerca de que la demanda pudiese superar el nivel de reservas disponibles.

Luego de constatar una corrección del 17% en ambas variedades de crudo, reduciéndose fuertemente las posiciones largas de los especuladores, ahora la atención vuelve a Irán y a sus intenciones nucleares.

Durante el fin de semana, y como adelanto a la reunión en Bagdad entre Irán y los países occidentales y China el 23 de mayo, el G8 reafirmó su decisión de seguir aplicando las sanciones actuales que provocaron una reducción importante en el suministro del crudo iraní al mercado internacional.

Dicha declaración manifiesta la liberación de las reservas estratégicas en caso de que las sanciones amenacen con limitar el suministro. Esta situación no se ha visto aún, dados los elevados niveles de producción de Iraq y Arabia Saudita en un momento en que la economía global se desacelera nuevamente.

La prima de riesgo geopolítico no ha desaparecido, considerando que el precio actual del crudo Brent está un 3% por debajo del precio promedio correspondiente al 2011. Sobre dicha base y a raíz de la escasa presencia de los operadores especulativos, una reducción mayor parece poco probable y se puede esperar cierta consolidación con miras a la reunión con Irán; si fracasa el encuentro seguramente la prima de riesgo se incrementará de nuevo.   

Espectacular alza de compras de cobertura del trigo. El precio del trigo CBOT alcanzó su nivel más alto en más de ocho meses, y esto se deba a que la preocupaciones climáticas provocaron nerviosismo en los niveles de producción de los Estados Unidos y Rusia.

El clima seco en regiones de cultivo clave en ambos países podría amenazar las cosechas de dos de los principales exportadores de trigo del mundo.

La fuerza de este aumento fue impulsada por una cantidad significativa de compras de cobertura luego de que los gestores de capital habían consolidado sus mayores posiciones cortas en todas las materias primas, con la expectativa de que la cosecha de este año fuese una cosecha récord. 

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AméricaEconomía.com

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