En declaraciones a FM del Pueblo, el ministro de Industria fueguino Ramiro Caballero se mostró optimista respecto del desarrollo de la actividad en el inicio del año, aunque ató su pronóstico a que “mejoren rápidamente las condiciones económicas del país, en especial el poder adquisitivo de la gente”.

Caballero describió 2016 como “muy complicado para el sector” por un cúmulo de situaciones, entre las que destacó los “embates mediáticos” contra el régimen de promoción industrial vigente en Tierra del Fuego, utilizando “unos pocos fundamentos repetidos hasta el hartazgo”.

Un plenario de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande denunció la semana pasada la pérdida de unos 6.000 puestos de trabajo en la industria provincial, producto de la “apertura de las importaciones” y de “otras medidas emanadas del Gobierno Nacional”.

Sin embargo, Caballero pidió tener en cuenta las cuestiones estacionales, como “la caída de contratos que se da siempre para fin de año, entre noviembre y diciembre, y que comienza a normalizarse después del período de vacaciones”.

El funcionario también remarcó el “esfuerzo de la provincia” para hacer lugar al reclamo de mayor competitividad que surge de las autoridades nacionales, en particular del Ministerio de la Producción a cargo de Francisco Cabrera.

“Hemos hecho propuestas muy fuertes para mejorar procesos y ser más productivos; ahora mismo estamos rediscutiendo cuestiones concretas y vamos optimizar y diversificar nuestra producción”, observó el titular de Industria fueguino.

En ese sentido, mencionó que las industrias trabajan en la recuperación de algunos mercados, como el de venta de equipos de audio, y se aguarda una mayor inserción en el rubro de autopartes, a partir de “una mejora en el nivel de fabricación de automóviles en Brasil”.

“También hay empresas automotrices en el resto del país que traen todo importado; tenemos que ver cómo incorporamos bienes fueguinos a ese sector; todavía enfrentamos un contexto nacional difícil, pero esperamos una reactivación a corto plazo”, vaticinó Caballero, y recordó que desde su cartera se mantiene un “contacto directo” con cada una de las principales automotrices que producen en la Argentina.

Según el ministro, las políticas para favorecer la industria “deben ser compartidas y complementarias entre la provincia y la Nación; la economía tiene que crecer; no solamente el sector industrial, el sector comercial, todos los sectores tienen que empezar a levantar”, consideró el funcionario.

La gobernadora Rosana Bertone mantuvo en los últimos meses varias discusiones que fueron públicas con el ministro Cabrera, producto de algunas decisiones como la apertura de la importación de productos informáticos, lo que derivó en inconvenientes como el cierre de la empresa IFSA en Río Grande.

No obstante, Caballero, confió en que la postura de resguardar la producción nacional “será entendida por el gobierno, así como nosotros entendimos cuál es la expectativa de las autoridades en cuanto a la mejor de la productividad y la disminución de los precios que se pretende”.