William Shaw, presidente de Viva Colombia, con una sonrisa de oreja a oreja, soltó la buena nueva. La compañía que representa, que ya es catalogada como la tercera del país, tendrá “cuatro aviones nuevos en Colombia. Eso es un crecimiento del 40 % y vamos a volar Bucaramanga-San Andrés, Medellín-Leticia y Pereira-Santa Marta como nuevas rutas en el país porque, en internacional, lo haremos Medellín-Cancún”.

El anuncio se hizo público después de soltar unas cuantas cifras contundentes: moverán, al cierre de este año, 4,6 millones de pasajeros domésticos, 400.000 internacionales y tendrán como organización un crecimiento del 47 % este 2016. Eso, teniendo en cuenta que los cuatro años en los que lleva operando ha transportado más de diez millones de personas si se cuentan todos los destinos a los que viajan: Panamá, Lima, Miami y Quito. Y los 26 que tienen dentro de Colombia.

Shaw no dio cifras de inversión, pero sí recordó que comenzaron con tarifas de $49.900 (US$16,23) y con ello alcanzaron a capturar el 40% del mercado en el país, teniendo como base el aeropuerto José María Córdova, catalogado como el que más crece en el mundo, pues, de acuerdo con su mismo gerente, están movilizando 1.300.000 usuarios, si se cuentan los 12 meses seguidos.

Pero este anuncio viene con una estrategia en la tras escena. El dueño mayoritario de Viva Colombia, Irelandia, tomó la decisión de crear una aerolínea de bajo costo en Perú. Se llamará Viva Air y tendrá en su imagen las mismas características de Viva Colombia, en color y tipografía. También comenzará operaciones con tiquetes de US$17; eso es más o menos unos $50.000 (US$16,26).

“Comenzaremos con dos airbus A320, registrados como aviones colombianos, y con ellos planeamos transportar más de 700 mil pasajeros en el primer año de operaciones. Las tarifas serán las mismas con las que comenzamos en Colombia y nos moveremos entre Lima, Cusco, Arequipa, Iquitos y Piura, entre otros”, dijo.
Era un secreto a voces. Y no sólo en la industria, sino también en los consumidores. Irelandia es una multinacional que ha desarrollado cinco aerolíneas de bajo costo en el mundo, entre las que están Ryanair, Allegiant, Tigerair, Viva Aerobus y su participación importante en Viva Colombia, pues había asumido, en julio pasado, la mayoría de propiedad de esta última.

Irelandia tiene mucha experiencia en el negocio aéreo. Y capital también. Alcanza una flota de más de 420 aviones y ha transportado cerca de un billón de pasajeros, detalla la compañía en su página web corporativa. A eso se suma que alcanza 13.500 empleados en los mercados donde tiene participación.

Se trata, entonces, de dar el primer paso para conquistar no sólo el mercado colombiano, sino también el regional. Y eso a punta de bajo costo. Shaw no dio muchos detalles, pero sí dejó claro que este anuncio de expansión de Viva Colombia con nuevos aviones y de la creación de la otra compañía en Perú son la base de lo que será la expansión en Latinoamérica de la organización.

Para eso, el pasado 19 julio, el Grupo Bolívar y el Grupo Fast, que eran los dueños del 50% de Viva Colombia, anunciaron la venta de su participación a Irelandia. Así, esta última quedó con el 75% y, de esa forma, con el poder mayoritario. Juan Emilio Posada, quien era en ese momento el CEO de Viva Colombia, recalcó que “era el mejor momento” para hacer el negocio debido a “los buenos resultados alcanzados y los logros obtenidos en sólo cuatro años de operación”.

Ahora, mientras Avianca y Latam, las dos principales jugadoras del sector se disputan un mercado cada vez más competido no sólo por nuevos actores, sino porque hay quien pone tarifas más baratas, el nicho del bajo costo toma más fuerza. Lo protagonizan Viva Colombia y la recién llegada Wingo, que, hace menos de dos semanas, anunció su entrada al país, con el respaldo de Copa Holding, porque es su propietaria, quien a su vez es dueña de Copa Airlines.

Catalina Breton, lideresa general de la empresa, le había dicho a El Espectador que Colombia “es el tercer mercado en tráfico aéreo de la región y ha venido creciendo a unas tasas aceleradas. Además, la clase media sigue creciendo. Hay estadísticas que dicen que, en 2020, será el 50% de la población; es decir, habrá más poder adquisitivo y más gente que va a poder volar con las tarifas que vamos a tener”.

La realidad está sobre la mesa. Viva Colombia dice tener todo el potencial para convertirse en la segunda aerolínea de Colombia, al pasar a Latam y quedando por debajo de Avianca. Pero no será fácil, si se tiene en cuenta que, de acuerdo con cifras oficiales, los chilenos de Latam movieron 5.022.000 pasajeros en 2015 y proyectan crecer el 7% este 2016. Meta casi cumplida, pues en el tercer trimestre subieron un 7,7 % sus cifras que buscan elevar con la apertura de las rutas Buenos Aires-Bogota, el 15 de diciembre, y Lima-Cartagena, en enero próximo. Así que el negocio aéreo en el país, mientras se dice que Avianca, el más grande jugador del mercado, busca comprador, está volando a velocidad de crucero. Y no se le ven planes de aterrizar.