Frankfurt. Volkswagen AG (VW) anunció hoy que llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza para resolver las demandas civiles y penales por el escándalo de emisiones diésel.

     El mayor fabricante automotriz de Alemania indicó en un anuncio publicado en su página web que aceptó pagar multas por un total de US$4.300 millones, además de reforzar el Sistema de Cumplimiento y Control, incluyendo el nombramiento de un supervisor independiente para los próximos tres años.

     La conclusión final del acuerdo de solución tiene que ser aprobada por la Junta Directiva y de Supervisión de VW, así como por el regulador estadounidense.

     En términos del efecto financiero de las grandes multas en el resultado anual de 2016, la empresa indicó que es difícil definirlo por el momento porque "depende de otros factores más".

     En septiembre de 2015, Volkswagen admitió que programó los vehículos para que encendieran los controles de emisiones durante las pruebas obligatorias y los apagaran en la carretera, con lo que emitieron hasta 40 veces el límite legal de óxido de nitrógeno.

     A nivel mundial, cerca de 11 millones de vehículos tenían instalado el dispositivo para burlar las pruebas.

     El escándalo se propagó rápidamente en todo el mundo, particularmente en Europa, lo que condujo al retiro de autos diésel que utilizaban el software para burlar las pruebas de emisiones.