Sao Paulo. El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) De Brasil, la principal fuente local de crédito de largo plazo para empresas, está listo para dar préstamos a un ritmo más veloz en los próximos años y así reactivar la mayor economía de América Latina, declaró este lunes su principal ejecutivo.

El banco entregará un 8% más de préstamos al año hasta el 2015, desde el ritmo actual de alrededor del 6%, informó el presidente de Bndes , Luciano Coutinho, desde Sao Paulo.

Como resultado, los desembolsos de Bndes aumentarán a casi el doble en el segundo semestre desde los seis primeros meses, agregó el ejecutivo.

"Estamos considerando realizar cambios a nuestras presunciones de planificación financiera para los años venideros", dijo Coutinho en un evento.

Mantuvo además sus estimaciones para un total de créditos del banco cercano a los 150.000 millones de reales (US$73.500 millones) para el 2012.

Las declaraciones de Coutinho se suman a la evidencia de que el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff está preocupado por el impacto que una desaceleración que ya lleva un año pueda tener en la generación de empleos y en la reducción de la pobreza.

La inversión, el motor principal para el crecimiento, ha perdido fuerza últimamente ante el temor de las compañías por la economía, que se ha enfriado demasiado rápidamente tras advertencias de que estaba sobrecalentada.

BNDES otorgó menos préstamos el año pasado después de que varias compañías industriales revisaran o cancelaran solicitudes por nuevos créditos.

Por años, muchos economistas han dicho que el rol que tiene BNDES en los mercados de crédito frena el desarrollo de mercados de bonos y de capital en Brasil.

Rousseff está usando a los bancos estatales para incrementar el flujo de crédito dentro de la economía, para rebajar los costos del endeudamiento y para obligar a sus pares del sector privado a elevar su cartera de préstamos.

Los activos de BNDES, que tiene su base en Rio de Janeiro, han aumentado en más del doble desde finales del 2008 a 640.000 millones de reales.

Sus detractores afirman que la postura más activa de BNDES de los últimos años ha llevado a que las empresas medianas locales dependan en demasía de los créditos bancarios y estatales, ya que las potenciales interrupciones en los mercados financieros globales representan un riesgo para su liquidez.

Aun así, el alto grado de participación que tiene BNDES y el banco estatal comercial Banco do Brasil en el crédito corporativo ha sido incapaz de evitar que se generen reestructuraciones de deuda o que algunas firmas soliciten acogerse a la protección por quiebra, según un reporte de Moody's Investors Services.