
Héctor Timerman aseguró que los únicos que pueden negociar, para la Organización de Naciones Unidas , son Gran Bretaña y la Argentina y no los isleños.
Timerman advirtió que "si los países poderosos no cumplen con la ONU, entonces la ONU dejará de tener sentido".
El canciller argentino Héctor Timerman aseguró que "la ONU no reconoce el derecho a la autodeterminación de los malvinenses" y reiteró el pedido al gobierno de Gran Bretaña para que "se siente a negociar, como lo establece la ONU".
"Los únicos que pueden negociar, para la Organización de Naciones Unidas (ONU), son Gran Bretaña y la Argentina. Sólo los dos países, y no los isleños, pueden hablar como partes litigantes", aseveró.
En una entrevista publicada este domingo por el diario Página/12, el titular del Palacio San Martín le solicitó al Gran Bretaña que "se siente a negociar" y aclaró que "la Argentina ya está sentada".
Asimismo, advirtió que "si los países poderosos no cumplen con la ONU, entonces la ONU dejará de tener sentido".
Respecto a la medida de prohibir el ingreso de barcos con bandera de Malvinas en los puertos del Mercosur, Timerman explicó que Argentina "no busca bloquear las Islas, sólo quiere contrarrestar el interés británico con un hecho jurídico que se opone a una medida de facto".
En ese marco, el canciller calificó a la gira por América Central como "fantástica" porque "el apoyo de los países centroamericanos fue categórico" con el reclamo de soberanía por Malvinas.
"En América Central hay un deseo muy grande de conectarse con el Mercosur. Hay un entendimiento y un reconocimiento de ver más hacia el resto del continente, de relacionar el mercado común de Centroamérica y el Mercosur", comentó el funcionario.
Además, Timerman adelantó que "este año la Argentina va a impulsar en el Mercosur y en distintos foros la necesidad de proteger los recursos naturales" de la región como "el agua, el petróleo, la pesca, la minería" porque "en la actual situación mundial tienen un rol estratégico muy importante".
"Queremos que el Mercosur tome la cuestión de la defensa de los recursos", aseguró el canciller, quien agregó que "debemos unirnos en la defensa de los recursos" porque "no puede ser que potencias militaristas abusen de los recursos naturales en la región".
Ante esto, ejemplificó con que "lo que ocurre en Malvinas en principio con el petróleo y la pesca no queremos que suceda en otro lugar de la región".
Sobre el comunicado del gobierno norteamericano respecto a la situación de Malvinas, Timerman consideró que "los Estados Unidos hicieron un reconocimiento de que entre la Argentina y el Reino Unido hay un problema bilateral pendiente de soberanía".
"La postura norteamericana también es un llamado de atención a Gran Bretaña para que abandone el camino militarista y se siente a negociar", consideró.
Télam
Bueno, pero entonces a que jugamos, cuando va encontra de sus intereses, la ONU, la UE, los USA no son más que sistemas e instituciones del llamado "sistema". En cambio cuando les hace cómodo, se aferran a sus dictámenes. Cada día se debe de hacer más fuerte el concepto de que las Malvinas son de los malvinenses, por que de otra forma solo se perpetua lo que ha hecho Gran Bretaña hasta ahora y eso es en error garrafal por parte del actual gobierno argentino. Claro, habría que ver que es lo que realmente quiere el actual gobierno, si ser un Nuevo Gobierno que rompe con todo lo que dice que quiere romper o si quiere ser un continuismos, y en esto va considerado también lo que ha sido la historia de la colonización en América Latina. A mi me suena más a la famosa frase del no menos famoso libro "El Gatopardo" : "para que todo siga igual todo tiene que cambiar". Atención que no sea que por miopés, falta de inteligencia y comprensión, desconocimiento de las nuevas necesidades de este mundo que día a día esta cambiando no terminemos por crear en las Malvinas otra situación , (si bien las condiciones socio culturales son muy diferentes), como en Irlanda del norte, Euskadi, los Balcanes, como tantos otros.
Pues que Argentina cumpla, y reconozca diplomáticamente y acrediten embajadores con la República Saharaui, como ha hecho con Palestina, en vez de compadrear con la brutal dictadura monárquica marroquí.