Emergencia nuclear: Japón advierte de fuga de radiación en plantas nucleares

Asia

La nación asiática advirtió de una posible fuga de radiación este sábado, mientras las autoridades luchan por contener la creciente presión en dos plantas nucleares dañadas por un poderoso terremoto y evacuaban a decenas de miles de residentes desde la zona como precaución.

"Es posible que pudiera filtrarse hacia fuera material radioactivo en la vasija nuclear, pero se espera que la cantidad sea pequeña" sostuvo una autoridad de gobierno.

  • Sáb, 03/12/2011 - 01:48

Tokio. Japón advirtió de una posible fuga de radiación este sábado, mientras las autoridades luchan por contener la creciente presión en dos plantas nucleares dañadas por un poderoso terremoto y evacuaban a decenas de miles de residentes desde la zona como precaución.

Tokyo Electric Power Co dijo que inició los pasos para liberar presión en dos de sus plantas de energía nuclear en Fukushima, ubicadas a unos 240 kilómetros al norte de Tokio.

Si bien es posible esperar que se fugue algo de radiación, Naoto Sekimura, un profesor de la Universidad de Tokio, dijo que no es probable que ocurra un gran desastre radioactivo.

"No es posible un Chernóbil en un reactor de agua ligera. La pérdida de refrigerante significa un aumento de la temperatura, pero también detendrá la reacción", declaró.

"Incluso en el peor de los casos, eso significaría que habría algo de fuga radiactiva y daños a los equipamientos, pero no una explosión. Si la ventilación se hace con cuidado, habrá una fuga muy pequeña. Ciertamente no más allá de un radio de tres kilómetros", agregó.

La agencia de noticias Kyodo informó que las autoridades habían comenzado a evacuar a unas 20.000 personas desde las cercanías de la planta Daini. El primer ministro, Naoto Kan, quien viajaba en helicóptero para ver la planta desde el aire, había ordenado anteriormente la evacuación de los residentes dentro de un radio de 10 kilómetros desde la planta Daiichi.

El Jefe de la Secretaría del Gabinete, Yukio Edano, dijo que la cantidad de radiación que se fugaría sería pequeña.

"Es posible que pudiera filtrarse hacia fuera material radioactivo en la vasija nuclear, pero se espera que la cantidad sea pequeña, y hay que tener en cuenta que el viento sopla hacia el mar", dijo Edano en una rueda de prensa.

Tokyo Electric Power Co (TEPCO) dijo que había perdido la capacidad para controlar la presión en algunos de los reactores en la planta de energía nuclear Daini, como ocurrió en la planta Daiichi. La presión es estable dentro de los reactores, pero está subiendo en los contenedores, dijo un portavoz.

Aumenta la presión. La presión en un reactor de Daichii podría haberse elevado hasta 2,1 veces la capacidad para la que fue diseñado, dijo el Ministerio de Comercio.

Los problemas de refrigeración en la planta japonesa plantearon temores de que se repitiese el accidente de 1979 en Three Mile Island, el más grave en la historia de la industria de la energía nuclear de Estados Unidos. Sin embargo, expertos dijeron que la situación, hasta el momento, es mucho menos grave.

Fallas de los equipos, problemas de diseño y errores humanos llevaron a una fisión parcial en el centro del reactor de la planta Three Mile Island, pero sólo pequeñas cantidades de peligrosos gases radiactivos fueron liberadas.

"La situación aún está a varias etapas de Three Mile Island, cuando el contenedor del reactor dejó de funcionar como debería", dijo Tomoko Murakami, líder del grupo de energía nuclear del Instituto de Economía Energética de Japón.

Japón informó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) que el terremoto y el tsunami cortaron el suministro externo de electricidad a la planta y los generadores en base a diesel deberían haber brindado energía de respaldo al sistema de refrigeración.

"Es una señal de que los japoneses están utilizando todas las medidas disponibles para evitar que este accidente se convierta en una fisión del núcleo y también para evitar que provoque una fuga del sistema de contención debido a la presión que están aumentando dentro del núcleo debido al exceso de calor", dijo Mark Hibbs, un experto nuclear de Carnegie Endowment for International Peace.

Los niveles de radiación detectados en la unidad de control de los reactores en la planta Daiichi no eran tan altos como para evacuar a los trabajadores de la planta, dijo un funcionario del Ministerio de Comercio, agregando que la radiación en la unidad de control ha subido a cerca de 1.000 veces el nivel normal.

La organización estadounidense sin fines de lucro Union of Concerned Scientists (UCS) dijo que el corte de energía resultó en una de las situaciones más serias que pueden afectar a una planta nuclear -el apagón de la estación- durante el que se pierde la electricidad externa y la generación de emergencia interna (corriente alterna).

Las plantas nucleares generalmente necesitan corriente alterna para operar los motores, válvulas e instrumentos que controlar los sistemas que brindan agua refrigerante al núcleo radioactivo. Si toda la electricidad alterna se pierde, las opciones para refrigerar el núcleo son limitadas.

Si el núcleo se sobrecalienta, entonces el combustible se daña y una masa fundida podría atravesar la vasija del reactor, liberando una gran cantidad de radiactividad en el edificio de contención que rodea la vasija, dijo la UCS.

Agregó que no está claro si el terremoto había debilitado la capacidad del edificio de contención para soportar la presión de una fisión e impedir una fuga de radiactividad.

Los sistemas de energía que habrían brindado electricidad de emergencia para la planta estaban instalados, dijo la Asociación Nuclear Mundial, y una fuente de la organización dijo que "la situación está mejorando".

Los reactores que se apagaron debido al terremoto corresponden al 18 por ciento de la capacidad de generación de energía nuclear de Japón.

La energía nuclear produce cerca de un 30 por ciento de la electricidad del país. Muchos reactores se ubican en zonas de actividad sísmica, como Fukushima y Fukui en la costa.

La IAEA estima que cerca del 20 por ciento de los reactores nucleares del mundo operan actualmente en zonas de importante actividad sísmica.

Dijo que el sector comenzó a poner mayor énfasis en los peligros externos después de que un terremoto afectó la planta Kashiwazaki-Kariwa de TEPCO en julio del 2007, hasta entonces el más poderoso que había golpeado a una instalación nuclear.

Cuando el terremoto afectó a la planta nuclear Kashiwazaki-Kariwa, cuatro reactores se apagaron automáticamente. Agua que contenía material radioactivo fue liberada al mar, pero sin un efecto adverso para la salud humana o el medioambiente.

TEPCO estaba operando tres de seis reactores en la planta nuclear Fukushima Daiichi al momento del terremoto, todos ellos se apagaron.

Un portavoz dijo que no había preocupaciones de una fuga en los otros tres reactores de la planta, los que fueron cerrados para someterlos a un mantenimiento planificado.

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Reuters

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