La supuesta revelación del presidente Donald Trump de información altamente clasificada al ministro de Relaciones Exteriores de Rusia probablemente no impedirá que los aliados que comparten inteligencia con Washington sigan cooperando, dijeron funcionarios este martes.

No obstante, algunos expertos creen que los reportes sobre la presunta filtración podrían minar la confianza entre socios.

"Si es cierto, esto no va a generar confianza en aliados ya temerosos de compartir la información más sensible", dijo un importante diplomático de la OTAN.

En un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y el embajador Sergei Kislyak, Trump reveló datos de inteligencia sobre una operación planeada de Estado Islámico que había sido provista por un aliado de Estados Unidos, dijeron dos funcionarios con conocimiento del tema.

El nombre del aliado en cuestión no fue revelado.

La Casa Blanca declaró que los reportes, difundidos primero por el diario Washington Post, eran incorrectos. La agencia de noticias rusa Interfax citó al Ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú diciendo que eran "falsos".

Dos de los aliados de Washington en la red de inteligencia compartida conocida como "Cinco Ojos" -que agrupa a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda- minimizaron el impacto en su relación con la Casa Blanca.

El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, dijo a una radio local que mantendría su "habitual circunspección y discreción" sobre asuntos clasificados, y agregó que la alianza con Estados Unidos "es la base de nuestra seguridad nacional".

El canciller neozelandés, Gerry Brownlee, señaló que la historia ya había sido desmentida: "Los reportes de los medios han sido rechazados por importantes funcionarios estadounidenses que estuvieron en la reunión (entre Washington y Moscú)".

En tanto, un funcionario del Gobierno japonés dijo que sencillamente no era posible dejar de cooperar con Washington en materia de inteligencia. "Si el reporte es cierto y el señor Trump no es una persona confiable, eso no implica necesariamente que no compartamos más información con Estados Unidos", dijo el funcionario de Tokio bajo condición de anonimato.

Si bien el presidente tiene la potestad de revelar incluso la información más altamente clasificada a su antojo, en este caso lo hizo sin consultar al aliado que se la brindó, lo que amenaza con poner en riesgo un acuerdo de larga data, dijeron los dos funcionarios estadounidenses.