Colombia: la estrategia uribista para las elecciones de 2014

Colombia

El candidato más visible del Centro Democrático es Francisco Santos, primo-hermano del mandatario Juan Manuel Santos, y quien mejor recoge las banderas del ex presidente Álvaro Uribe.

No fue fácil decidir el mecanismo de quién será el ungido para representar al uribismo en las urnas.

  • Sáb, 08/03/2013 - 19:40

El movimiento del Centro Democrático encabezado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez destapó sus cartas para las elecciones a la Presidencia y al Congreso de 2014, en las que tiene como meta principal derrotar al mandatario Juan Manuel Santos si se lanza por la reelección como ya ha manifestado que es su interés y a los partido de la Unidad Nacional en los comicios parlamentarios.

Una de las principales encrucijadas que enfrentaba el Centro Democrático era el mecanismo para escoger el candidato a la presidencia entre los cuales confirmaron su postulación los ex ministros Carlos Holmes Trujillo y Óscar Iván Zuluaga, el ex vicepresidente Francisco Santos, el senador Juan Carlos Vélez y el ex gobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos, este último se convirtió en la sorpresa de la baraja del uribismo, pues aunque le habían solicitado que formara parte los aspirantes no había manifestado ningún interés.

No fue fácil decidir el mecanismo de quien será el ungido para representar al uribismo en las urnas. Francisco Santos se inclinaba por encuestas regionales, propuesta que le resultaba favorable pues en esos sondeos salía con una importante ventaja sobre sus rivales. Por el contrario, Óscar Iván Zuluaga, confiado en sus condiciones académicas y de gestión, planteaba un congreso del Centro Democrático que dictara la última palabra, no es un secreto que esta propuesta también le daría una ventaja.

Esta diferencia llegó a generar roces entre los candidatos que finalmente optaron por una solución salomónica: establecer una consulta popular. Palabras más, palabras menos, el representante del uribismo se definirá a voto limpio. En esa arena la postulación de Ramos cobra importancia, de todos los candidatos es el único que se ha medido en las urnas llegando a la alcaldía de Medellín, al Senado de la República y a la Gobernación de Antioquia para la que fue respaldado por más de 830.000 sufragios.

Un parlamentario del Partido de La U, cercano al uribismo que prefirió no dar su nombre para evitar roces internos afirmó que es Ramos el verdadero ‘gallo tapado’ del Centro Democrático. “De todos es el único que puede asegurar que tiene respaldo electoral propio que no depende del ex presidente Álvaro Uribe, Ramos representa en el peor de los casos 500 votos. Los demás, dependen de que les pueda endosar Uribe”, dijo el parlamentario.
Pero Ramos tiene un problema, actualmente está siendo investigado por la Procuraduría por presuntas irregularidades contractuales y de los resultados de las pesquisas del ente de control depende en gran medida el futuro de su aspiración y de su carrera política.

Por su parte el senador del Partido de La U, Juan Carlos Vélez, quien se ha convertido en el bastión del uribismo en el Congreso, también reconoce que tiene un impedimento para participar en la consulta pero, afirma, que por ahora se mantiene firme en su disposición de convertirse en el candidato del Centro Democrático por la Presidencia de la República.

“Me encuentro supeditado a determinaciones con respecto a nuestra condición de militante del Partido de la U y es necesario aclarar que, si al momento de inscribir formalmente las candidaturas a la consulta popular que se llevará a cabo en el mes de marzo del próximo año, aún no hemos podido resolver nuestra situación jurídica para aspirar por el Centro Democrático en la consulta popular para elegir candidato a la Presidencia; como parlamentario y ciudadano obligado a cumplir con los mandatos legales, declinaremos entonces la posibilidad de participar en dicha consulta”, afirmó Vélez.

Por ahora el candidato más visible del Centro Democrático es Francisco Santos, no solo por lo que dicen las encuestas, las diferencias con su primo-hermano, el mandatario Juan Manuel Santos, que han llegado a los micrófonos lo han catapultado en el escenario político como el candidato de la oposición que mejor recoge las banderas del ex presidente Uribe: la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social.

La decisión del Centro Democrático trajo consigo una especial invitación a una coalición con el Partido Conservador, el ex presidente Uribe manifestó que “ratificamos la voluntad de construir una candidatura de coalición con el Partido Conservador. Si en su fuero, esta colectividad, decidiera escoger su candidato en consulta que coincida con la elección parlamentaria, una alternativa para obtener la candidatura sería la siguiente: el candidato de la coalición sería el mayoritario del partido o grupo que obtenga el mayor número de votos en la suma de sus precandidatos. Esos resultados determinarían la escogencia del candidato a la Vicepresidencia”.

Aunque aún no hay respuesta de parte del oficialismo conservador es claro que hay un sector importante en la colectividad que respalda las tesis del uribismo. Además reconocen que la situación del partido en la Mesa de Unidad Nacional dista mucho de las condiciones que tenían durante los ocho años de mandato de Uribe, en los que fueron el bastión de su gobierno y tenían una importante tajada de la torta burocrática.

Así el Centro Democrático da el primer paso de lo que será su prueba de fuego en las urnas luego de lograr recoger las firmas suficientes para acreditarse como movimiento significativo de ciudadanos. Sin embargo, aún existe una gran incertidumbre, “la incertidumbre del alma” como planteaba el mismo Uribe en épocas del trámite de su segunda reelección, es si el exmandatario, principal inspirador de este proyecto político, se atreve a presentarse como candidato al Senado de la República dándole el vuelo necesario al naciente movimiento que si él en su lista podría terminar en un simple intento fallido.

autor

ELESPECTADOR.COM

Comentarios