Muere Lidia Gueiler, la primera presidenta de Bolivia

Bolivia

Gueiler, una de las primeras presidentas de la región, ejerció entre dos dictaduras militares por sólo ocho meses y con carácter interino y Evo morales la calificó como un "modelo de participación y democracia,una luchadora social, una personalidad que está inscrita en la historia".

"Nos ha sorprendido su muerte porque, pese a su edad y su enfermedad", dijo su nieto y ex diputado Luis Eduardo Siles.

  • Lun, 05/09/2011 - 13:58

La Paz. La única mujer que ha presidido Bolivia, Lidia Gueiler, murió este lunes a los 89 años por una enfermedad y fue reconocida tras un corto mandato hace tres décadas como un emblema de la democracia en el país sudamericano.

Gueiler, una de las primeras presidentas de la región, ejerció entre dos dictaduras militares por sólo ocho meses y con carácter interino, por mandato del Congreso, hasta que fue derrocada el 17 de julio de 1980 por su primo el general Luis García Mesa, en un cruento golpe que abrió el último ciclo de dictaduras militares en el empobrecido país.

El presidente izquierdista boliviano Evo Morales, quien señaló varias veces a Gueiler como "modelo de participación y democracia", dijo a través de su portavoz que Bolivia perdía a "una luchadora social, una personalidad que está inscrita en la historia".

La ex mandataria de línea centrista accedió a la presidencia interina por su condición de jefa de la Cámara de Diputados, en una salida negociada a un golpe de Estado en noviembre de 1979, pero su derrocamiento en julio de 1980 le impidió entregar el mandato a su sucesor electo, el izquierdista Hernán Siles Zuazo.

"Nos ha sorprendido su muerte porque, pese a su edad y su enfermedad, parecía que iba a estar con nosotros mucho tiempo más", dijo su nieto y ex diputado Luis Eduardo Siles, destacando la trayectoria de Gueiler en filas de una "revolución nacionalista" que marcó Bolivia durante la segunda mitad del siglo XX.

Las dictaduras iniciadas por García Meza duraron hasta octubre de 1982, cuando comenzó el actual ciclo de vida democrática, el más prolongado en la historia boliviana.

García Meza cumple desde mediados de la década de 1990 una condena de 30 años sin derecho a indulto por sedición, asesinatos y otros delitos.

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Reuters

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