Ignoren el discurso belicoso del Presidente Trump contra México, por lo menos por ahora. De acuerdo con ciertas métricas y datos recopilados, nunca ha habido mejor momento para residir en Estados Unidos como un inmigrante indocumentado proveniente de la frontera sur.

Las deportaciones mensuales de Estados Unidos a México se han mantenido cerca de mínimos históricos en marzo, demostrando que a gran parte de la retórica de campaña de Trump todavía le falta materializarse en política.

La combinación de una tendencia al alza en las remesas, la falta de fondos para la construcción del muro, el estancamiento del impuesto al ajuste fronterizo y la falta de claridad en los planes para llevar al cabo cambios significativos en el TLCAN, las preocupaciones de los inversionistas en torno a políticas proteccionistas más fuertes por parte de Estados Unidos se han relajado. Esto ha ayudado a impulsar al peso mexicano para convertirse en una de las divisas con mejor desempeño en el mundo en lo que va del año, apreciándose alrededor de 7,9% frente al dólar.

Probablemente lo más revelador es que marzo es típicamente el mes en el que más deportaciones se dan, aumentando en promedio en 12.591 desde que comenzó a publicarse el dato mensual, en 2001. El incremento de marzo de 2017, en comparación con el mínimo histórico de febrero fue de únicamente 384, comparado con las 4.585 deportaciones de marzo de 2016.

Para mayor comparación, las deportaciones hacia México sumaron un total de 166.624 durante los primeros tres meses de la administración de Obama en 2009, comparado con las 38.451 deportaciones que se han dado en los primeros tres meses de este año. Como lo resalta el cuadro de abajo, históricamente, los niveles de deportaciones tienden a caer a lo largo del verano.

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* Esta información fue elaborada por Michael McDonough y Felipe Hernández, de Bloomberg Intelligence.