Rafael Correa plantea liberar a la libertad de expresión de la dictadura del capital

Ecuador

El jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa, reiteró en la necesidad de democratizar los medios de comunicación los cuales –aseguró- siempre han estado en manos de la oligarquía.

Dijo que la prensa se ha jactado de ser el cuarto poder y el problema de esto es que se constituye en un poder sin contrapoder.

  • Mié, 12/05/2012 - 15:39

La Plata. El presidente del Ecuador, Rafael Correa, profundizó y conceptualizó sus cuestionamientos a la forma de propiedad de los medios de comunicación y llamó a independizarlos del dominio de los poderes fácticos, particularmente de la influencia del capital.

Durante la ceremonia en la que la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Plata le otorgó el premio Rodolfo Walsh, el jefe de Estado ecuatoriano reiteró en la necesidad de democratizar los medios de comunicación los cuales –aseguró- siempre han estado en manos de la oligarquía.

De allí se deriva también la necesidad de crear la mayor cantidad de medios de comunicación que estén por fuera de la orbita del mercado, es decir, medios sin fines de lucro y de carácter público, además de establecer mecanismos de control social, planteó.

Esto último, a través de una adecuada regulación que busque alinear las empresas de comunicación con lógica del mercado a otras que cumplan objetivos sociales: el derecho a recibir información veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa y con responsabilidad ulterior.

Dijo que la prensa se ha jactado de ser el cuarto poder y el problema de esto es que se constituye en un poder sin contrapoder, sin legitimidad democrática manejando algo tan esencial como la información.

Ante un público conformado por estudiantes de comunicación y docentes de esa carrera, enfatizó que al ser negocios privados, los medios de comunicación, por definición, son dependientes del capital y no del bien común.

Expuso que actualmente ya no se definen a las instancias del Estado como poderes sino como funciones, por tanto, hablar de la prensa como un cuarto poder se reconoce la existencia de un poder fáctico, probablemente mayor que el del propio Estado.

Recalcó que la información no puede proveerse con lógica de mercado, pero con lógica estatal sino con lógica pública, de derechos. “Si es reconocida como el cuarto poder ¿por qué entonces no plantearla como una función del Estado, con legitimidad y controles democráticos?”, reflexionó.

Sostuvo que establecer la comunicación como una función del Estado fue una idea audaz, que algunos pueden considerar incluso como absurda. Contó a los estudiantes que por hablar de esta idea los Torquemadas del capital lo quieren llevar a la hoguera por hereje: “Hay que callar en nombre de la libertad de expresión”.

El mandatario exhortó a los jóvenes universitarios, la academia y las organizaciones honestas de la sociedad civil a perder el miedo y exigir una verdadera información y comunicación social.

El mayor desafío para la sociedad actual es, paradójicamente, “liberar a la libertad de expresión” de la dictadura del capital. “Buscar en todos los ámbitos la supremacía de la justicia sobre el poder, de la sociedad humana sobre el mercado, del ser humano sobre el capital, para lograr la verdadera libertad”.

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Agencia de Noticias Públicas del Ecuador (Andes)

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