Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió el viernes al exdirector del FBI James Comey que no hable con los medios y sugirió que podría haber grabaciones de las conversaciones entre ambos que contradirían lo que diga.

"James Comey, mejor que ruegues que no haya 'grabaciones' de nuestras conversaciones antes de empezar a filtrar (datos) a la prensa", dijo Trump en uno de una serie de tuits sobre el alto funcionario al que despidió.

La advertencia pareció sugerir que el Gobierno podría mostrar grabaciones de las conversaciones entre Comey y Trump para refutar la versión de los hechos que pueda dar el extitular del FBI, pero no quedó claro si los registros existen.

Comey no ha hecho declaraciones públicas sobre ninguna conversación que haya mantenido con el presidente. La pesquisa del FBI e investigaciones paralelas en el Congreso han pesado sobre Trump desde que llegó a la presidencia en enero y amenazan con postergar sus prioridades políticas.

La amenaza encubierta probablemente avivará la conmoción política en Washington que comenzó con el abrupto despido de Comey el martes. Trump ha recibido duras críticas por despedir al jefe del FBI en momentos en que la agencia federal investiga una supuesta intromisión rusa en la elección presidencial del 2016 y su posible colusión con el equipo de campaña del magnate.

El mandatario republicano había dicho el martes en su breve comunicado sobre el despido de Comey que el ahora exjefe del FBI le había dicho tres veces que él no estaba siendo investigado en la pesquisa sobre Rusia.

En una entrevista con NBC News, Trump dijo el jueves que Comey lo había tranquilizado en una cena y en dos conversaciones telefónicas. El funcionario que asumió interinamente como director del FBI, Andrew McCabe, eludió una pregunta durante una audiencia en el Senado el jueves sobre si alguna vez había oído a Comey decirle a Trump que no era objeto de investigación.

Comey no ha hecho declaraciones públicas sobre ninguna conversación que haya mantenido con el presidente. La pesquisa del FBI e investigaciones paralelas en el Congreso han pesado sobre Trump desde que llegó a la presidencia en enero y amenazan con postergar sus prioridades políticas.

"El presidente Trump es peligroso". El diario New York Times reportó el viernes que Comey se había resistido a un solicitud de Trump para que le comprometiera su lealtad, en una cena a la que fue invitado el entonces director del FBI apenas siete días después de que el presidente asumió el 20 de enero.

Durante la cena, el presidente le pidió a Comey que le prometiera lealtad, según un reporte del periódico. Comey se negó a hacer esa promesa, pero le dijo a Trump que podía contar con su honestidad, agregó New York Times.

El exdirector del FBI relató a gente de su entorno que Trump, insatisfecho con la respuesta, le había vuelto a pedir lealtad durante la cena, a lo que Comey otra vez respondió con un compromiso de honestidad, según el diario.

El Senador estadounidense demócrata Richard Durbin criticó duramente a Trump luego del tuit presidencial dirigido a Comey.

"Creo que debemos quedarnos con lo más importante aquí: el presidente Trump es peligroso", dijo Durbin al canal de noticias de cable MSNBC. "Él es peligroso porque quizá podría estar obstruyendo la justicia en términos de la investigación".

En una serie de publicaciones en su cuenta de Twitter, Trump respondió además a los reportes de los medios que cuestionan la credibilidad de las explicaciones de la Casa Blanca sobre el despido de Comey, que han cambiado en el curso de la semana.

"¡Como soy un presidente muy activo y ocurren muchas cosas, no es posible para mis voceros informar con perfecta precisión!", dijo Trump. "¿¿¿Quizá lo mejor sería cancelar todas las 'conferencias de prensa' y entregar respuestas escritas por el bien de la precisión???", agregó.