Reuters. Varios estados de Estados Unidos dijeron el jueves que presentarán recursos judiciales contra un decreto revisado que prohíbe temporalmente la entrada de refugiados y de algunos viajeros provenientes de varios países de mayoría musulmana, firmado esta semana por el presidente Donald Trump.

La nueva prohibición, en vigor desde el 16 de marzo, reemplaza a un veto de mayor alcance emitido el 27 de junio y que provocó protestas y caos en los aeropuertos.

Se presentaron más de veinte querellas contra la primera orden, incluida una del estado de Washington. En respuesta a esa demanda, el juez de distrito James Robart ordenó la suspensión de la medida el mes pasado, fallo ratificado por una corte de apelaciones en San Francisco.

El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, dijo el jueves que se unirá a la demanda de Washington contra el nuevo veto y también podría sumarse el estado de Oregon. La fiscal general de Massachusetts, Maura Healey, escribió en Twitter que se uniría a la demanda de Washington.

Robert Ferguson, fiscal general del estado de Washington, dijo que pedirá a Robart que confirme que su fallo también es aplicable al decreto revisado de Trump, impidiendo su implementación, en una rueda de prensa el jueves.

Según Ferguson, la orden judicial contra el veto migratorio de enero aún está vigente y se aplicaría al nuevo decreto.

El fiscal dijo que aunque la nueva medida perjudica a un "grupo más pequeño" de personas, la capacidad del estado de apelar no ha sido afectada. Ferguson dijo que ahora toca al gobierno de Trump probar que el fallo de febrero no se aplica a su nueva política.

El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, dijo el jueves que se unirá a la demanda de Washington contra el nuevo veto y también podría sumarse el estado de Oregon. La fiscal general de Massachusetts, Maura Healey, escribió en Twitter que se uniría a la demanda de Washington.

La nueva orden ejecutiva de Trump busca facilitar su defensa en tribunales. El decreto mantiene la prohibición de viajes a Estados Unidos de ciudadanos de Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen, pero excluye a Irak