-Creció en Antofagasta, ¿le queda algo de esa ciudad?

-Yo me crie en dicha ciudad; es una región de minería. Es un paisaje desértico y a mí ese cuadro me encanta.

-Estuvo estudiando literatura en Nueva York en el año 64, ¿participó del movimiento anti Vietnam?

-Sí, claro, la generación de jóvenes en esa época estaba volcada a esos temas, pero la generación que más influyó, y especialmente en Chile, fue el llamado Mayo Francés de 1968.

-Y volvió a Chile a encontrarse con el gobierno de la Unidad Popular.

-SÍ y lo viví con bastante entusiasmo fundamentalmente en dos cosas: primero, porque era un proyecto de profundización democrática y de una evolución de la política chilena. Este proceso de cambio no fue un proceso dictatorial, sino todo lo contrario, fue una etapa del disfrute de todas las libertades.

-¿Fue al exilio por voluntad propia o lo expulsaron?

-Me voy voluntariamente. Me fui porque soy un creador y para ello se necesita libertad para emitir tus opiniones. En la dictadura chilena había que estar al tono con los caprichos y deseos del dictador y eso crea un gran sentido de inseguridad.

-¿Que se encontró en Chile cuando pudo volver?

-Me encontré con un país muy apagado, muy golpeado, la represión y la violencia seguían estando presentes a pesar que la emergencia política había pasado 15 años atrás. Pero también vi a la gente organizándose para volver a tener libertad.

-Bajo ese nuevo escenario social usted comienza con un programa de Tv, el "Show de los libros". ¿Por qué decidió hacerlo?

-Nació como una necesidad que percibí, ya que la imaginación de calidad proviene de los libros, del cine arte y en Chile eso estaba muy limitado. Mi idea era realizar un programa poético, humorístico que contactará a los telespectadores con los libros, a través de un espectáculo visual.

ENEMIGOS

-¿Cómo toma la crítica a su obra?

-La internacional ha sido de muy buena forma, en conjunto con la crítica periodística internacional, también muy sensible. En Chile está dividida la cosa: he tenido opiniones hostiles y ensalzadoras.

-¿A qué escritor chileno destacaría, al cual quizás no se la ha dado la importancia que merece?

-Pablo de Rokha, sin duda, a pesar que obtuvo el Premio Nacional de Literatura.

-Usted fue amigo de Pablo Neruda, quién con de Rokha se odiaban a muerte…

-Así es, eran muy diferentes a pesar de ser ambos progresistas. La poesía de Rokha era de una expresividad tumultuosa, mientras que la de Neruda resolvía los conflictos y la intensidad de la armonía. Tenía grandes dosis de humor y de Rokha era más radical.

-Otra del club de los que no fueron profeta en su tierra podría ser Gabriela Mistral…

-Así es, no se le ha dado la importancia requerida. Ella no quería volver a Chile, de hecho murió en Nueva York. Cuando falleció, el gobierno de Chile le hizo un homenaje, yo estuve ahí, pequeño, pero vi a los cientos de estudiantes que ella había formado, pues fue una profesora muy prolífica.

-A pesar de esa muestra de cariño, Mistral decidió vivir en otro país.

-La misma Gabriela decía: para que me voy a ir a vivir a Chile, el primer día dirían… ahí llegó Gabriela la gran poeta; al segundo dirían… ahí viene Gabriela la gran maestra, y al tercer día… ahí está la Gabriela otra vez, cuándo se va a ir esta vieja de mierda.

TRAICIÓN

-¿Qué le parece el Partido Socialista hoy?

-Estoy inquieto con el Partido Socialista chileno, porque cuando tuvo que elegir un candidato no optaron por Ricardo Lagos. Hubo traición y le dieron la espalda inmerecidamente, lo dejaron de lado.

-¿A pesar de los problemas del Transantiago (sistema público de transporte implementado en la capital chilena en su gestión) y el descontento que produce aún en la población?

-Ricardo Lagos es una gran estadista y creo que fue un gran presidente, con un prestigio internacional.

-El gobierno de Michelle Bachelet también ha tenido problemas.

-Sí, es que sus reformas tendrán recién efectos en el país después que ella termine su mandato. Ella es una mujer muy valiente.

-¿Y Piñera?

-Tengo una buena opinión, creo que hizo un buen gobierno. Ahora es un político liberal, por ende, no votaría por su persona.

-¿Va a votar por Alejandro Guillier entonces?

-Como están las cosas, mi voto debería ir a hacia Guillier o Carolina Goic (candidata demócratacristiana).

-Pero no lo veo convencido.

-Es un voto realista, son los candidatos que hay.

-¿Qué le parece el Frente Amplio?

-Es un pensamiento de izquierda más radical y que interpreta a las nuevas generaciones. Ahora, este proyecto no es para esta elección. Si crecen deberán esperar más adelante para ver sus resultados. Debe converger con la Nueva Mayoría, llegar a acuerdos para evitar la elección de Piñera.

ARDIENTE SKARMETA

-En el mundo, usted es conocido por su obra Ardiente Paciencia, ¿cómo nace ese proyecto?

-Así soy yo como escritor, sueño con que la poesía tenga más visibilidad en la vida pública, por eso tener a Neruda, que es una figura muy relevante, fue para mí esencial en mi obra. Al conocerlo personalmente y ver a una persona mejor aún en lo cotidiano, me dio la idea de usarlo en una de mis historias.

-De ahí sale su primera experiencia como director de cine.

- Así es, después Michael Radford lo llevaría al cine otra vez con Il Postino, en 1994, consiguiendo cinco nominaciones a los premios Óscar.

-En su película (Ardiente Paciencia) participó la actriz Marcela Osorio, una figura legendaria del erotismo fílmico nacional.

-Es una actriz muy completa, con un cuerpo formidable, y tiene un alma que anima muy bien a ese cuerpo. En esa película ella tiene una escena de desnudo que la hizo con mucho coraje, de manera muy poética e imaginativa.

-¿Siempre ha tenido un noviazgo con el cine y la literatura?

-Sí, he sido, director, actor y guionista. Varias obras mías han sido adaptadas a la pantalla grande. La última es la de director brasileño Selton Mello, con el actor francés Vincent Cassel, basado en mi libro Un Padre de Película.

-¿Cuál es su película favorita?

-Cabaret, con Liza Minelli. Me encanta la sutileza de ver cómo algo maligno va creciendo, como el facismo en esa película. También otra de mis imperdibles es de François Truffaut, Tirez sur le pianiste (Disparen sobre el pianista), con Charles Aznavour, y por último, West Side Story, dirigida por Robert Wise.

-¿Algún actor?

-Montgomery Clift, por su película From Here to Eternity (De aquí a la eternidad).

-¿Se enamoró de alguna actriz que vio en la pantalla grande?

-Sí claro, de Anjelica Houston, hija del gran director Jhon Huston. Después de muchos años me invitaron al festival de cine de San Sebastián, donde fui jurado, y tuve la suerte de conocerla y compartir con ella.

-¿Y qué tal?

-Muy agradable, muy bien formada.

MUERTE

-Un cáncer lo tuvo contra las cuerdas, como se dice en el boxeo. ¿Cómo está ahora?

-Estoy bien, fue un cáncer muy focalizado.

-¿Pensó en la muerte?

-Sí, pero pienso en la muerte desde muy niño. Ahora se ha ido tanta gente que admiro, como Cervantes, Brahms o Shakeaspeare, que es un lugar que tiene una militancia con grandes nombres.

- ¿No le tiene miedo, entonces?

-Tengo un gran amor a la vida, pero le tengo un cariñoso respeto.

-¿Qué viene ahora para Skarmeta?

-Estoy escribiendo canciones, en especial Bossa Nova. Toquinho, un cantautor brasileño, ya ha grabado una canción mía de nombre “Obra de arte”. Es mi nuevo hobby.