
Latinoamérica, Costa Rica, Guatemala, Honduras
De acuerdo a una encuesta de Flacso, 77% de los ciudadanos de la región considera la delincuencia como “una amenaza muy importante” y 82% tiene similar percepción sobre el narcotráfico.
El 68% de los latinoamericanos dice que en su comunidad hay delincuencia.
La mayoría de los latinoamericanos ven a la delincuencia y el narcotráfico como amenazas muy importantes, de acuerdo al Estudio de Opinión sobre Gobernabilidad y Convivencia Democrática en América Latina realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
El sondeo indica que 77% de los ciudadanos de la región considera la delincuencia como “una amenaza muy importante” y 82% tiene similar percepción sobre el narcotráfico.
Es en los países de Centroamérica donde las personas manifiestan mayor inquietud por la inseguridad, mientras que países de Sudamérica, como Uruguay, tienen apreciaciones más positivas sobre el tema.
Globalmente, 64% de los latinoamericanos cree que en su comunidad sí se practica la violencia, mientras que 37% considera que no.
Guatemala fue el país con el porcentaje más alto de personas que dijeron que en su comunidad sí se practica la violencia (83%), seguido por Honduras (76%) y República Dominicana (74%). Al otro lado de la moneda se ubica Uruguay, que tiene el mayor porcentaje de ciudadanos que cree que en su comunidad no se practica la violencia, con 50% de respuestas.
59% de los encuestados dice que en su comunidad hay venta y consumo de drogas.
Asimismo, 68% de los latinoamericanos dice que en su comunidad hay presencia de delincuencia, mientras que el 32% dice que no la hay. Dos percepciones distintas sobre el tema son las que manifiestas colombianos y panameños. Mientras en Colombia ocho de cada diez encuestados dice tener delincuencia en su comunidad, 48% de la personas en Panamá dice no tenerlo.
En cuanto a las drogas, 59% de los latinoamericanos dice que en su comunidad hay venta y consumo de drogas, mientras que 41% afirma que no lo hay. En este caso se observa que siete de cada diez costarricenses dijo que observa este problema, en tanto que en Bolivia seis de cada diez entrevistados sostiene que no se dan esas prácticas.
Respecto a la percepción de honestidad, en la región 50% cree que las personas de su comunidad son mayoritariamente honestas, y 48% dicen que no lo son. Nuevamente las percepciones más positivas se dan en Uruguay, donde 63% confía en la honestidad de sus semejantes. Contrariamente, 64% de los mexicanos no lo cree.
A nivel regional, 57% dice sentirse seguro en su comunidad, contra 43% que piensa lo contrario. Son los chilenos (71%) lo que se sienten más seguros, mientras 57% de los guatemaltecos dice no estarlo.
La falta de policías es otro punto de preocupación, pues seis de cada diez latinoamericanos dice que hacen falta más efectivos. En Costa Rica, el 65% de las personas concuerda con esa opinión, seguido de Brasil con 64% de las menciones en este sentido. En Chile, cinco de cada 10 entrevistados piensa que no se necesitan más.
Hay un amplio número de latinoamericanos (66%) que teme ser víctima de un delito. En Guatemala esta cifra llega a 78% y en Brasil 75% dice no tener esa inquietud.
Para 59% de los latinoamericanos ha aumentado la delincuencia respecto a un año atrás, 29% considera que este problema ha disminuido y 12% cree que se mantiene. El país que más percibe que ha habido un aumento de delincuencia es Costa Rica con 71%. En tanto, 46% de los peruanos opina que hay menos y 26% de los uruguayos ve que el tema se mantiene.
La encuesta la llevó a cabo la empresa Ipsos, que realizó el estudio entre el 14 de noviembre y el 18 de diciembre de 2009 en 28 ciudades de 18 países latinoamericanos. Se llevaron a cabo entre 500 y 513 entrevistas por país, lo que significa una muestra de 9.057 personas entrevistadas.
AméricaEconomía.com
Dado la magnitud y lo extenso del problema de la delincuencia, además de la cobertura territorial que algunos CARTELES están tomando en el mundo, es necesario y urgente que las Naciones Unidas manejen este problema, estableciendo normas y procedimientos que disminuyan su efecto en nuestros países. Hay países donde no hay criminalidad, y nadie dice nada, ni siquiera alegan sobre que se están irrespetando los "DERECHOS HUMANOS". Los ejércitos están diseñados y organizados para combatir la penetración de otro país en el territorio del país para el cual tienen que defender, pero resulta que los CARTELES y los delincuentes están, y muchas veces son ciudadanos del País en el habitan y cometen sus fechorías. Las policías no tienen la capacidad para combatir la delincuencia. Por otro lado, este problema hay que atacarlo desde tres frentes, uno es la educación, tanto en las escuelas primaria, secundaria y universitaria, otro es en las familiar, mediante un programa de asistencia social, y el otro es mediante el resguardo policial. Reconozco que es un programa y un reto muy difícil de organizar y ejecutar, pero alguien tiene que dar el primer paso. Todo esto, sólo lo pueden hacer los políticos.
Lamento no coincidir con Ricardo. En primer término la ONU es un simple sello, habida cuenta que jamás se impuso para que Israel respete los derechos del pueblo palestino, que les devuelvan sus territorios ocupados durante la "Guerra de los Seis Días", que terminen con las masacres, como así tampoco se impuso para que USA no invadiera Irak, a pesar de los votos en contra del 90% de las naciones. En ese contexto ¿qué se puede esperar en la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas, ya que están íntimamente unidas? Estas veraderas lacras se deben a las políticas inequitativas impuestas por el FMI y el Banco Mundial a los países pobres. Pobres por dichos lineamientos, que cuentan con la anuencia de los corruptos dirigentes vernáculos, porque recursos naturales poseen a raudales. Pero los manejan las multinacionales. Los mexicanos fueron expulsados de los campos por no ser rentables las siembras: el NAFTA les impuso importar el maíz -vital en su alimentación- a precios exhorbitantes, destruyendo su economía. El petróleo lo manjean los yankis y los ingleses. Y la industria se trocó en esas patéticas ensambladoras llamadas "maquilas" que constituyen mano de obra barata y sin ningún tipo de compromiso para el inversor extranjero. ¡UN REGALO CON MOÑO Y TODO! A la delincuencia, al narcotráfico se los combate con trabajo genuino, educación, con políticas defensoras de un Estado fuerte, como verdadero ente regulador y poniendo las condiciones en caso de las inversiones extranjeras ¡no regalando el patrimonio! Esa será la única forma en que los pueblos pobres avancen, defiendan sus conquistas y den por tierra con ese mentiroso, absurdo y deleznable "SUEÑO (NORTE) AMERICANO". Saludos.
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