Un millón doscientos mil dólares y tu hijo, que está lejos de ser un deportista de alto rendimiento, estará adentro de la universidad como una de nuestras figuras becadas.

Un supervisor cómplice que certificará que tu hija, pese a su supuesta discapacidad en el lenguaje, es fabulosa y logró contra viento y marea el puntaje necesario para la admisión. ¡Vengan ahora esos US$200 mil!

Casos como los anteriores se derraman de vergüenza en la trama más espuria de las universidades de élite en Estados Unidos, un escándalo denunciado por el FBI este martes, y que ha salpicado a conspicuos millonarios y figuras públicas que están siendo apuntadas por haber pagado millones de dólares en sobornos a administradores de exámenes, entrenadores atléticos y asesores de admisiones.

Según detalla New York Times, las autoridades federales acusaron a 50 personas de participar en un plan nacional para enfrentar el proceso de admisión en escuelas como Yale, Georgetown, la Universidad del Sur de California, Universidad de Texas, Wake Forest, Stanford...

"En el centro del escándalo se encuentran la Edge College & Career Network, una organización sin fines de lucro, Key Worldwide Foundation, que los fiscales dicen que efectivamente eran una sola empresa. Se les acusa de ayudar a los estudiantes a hacer trampas en los exámenes estandarizados y de pagar sobornos a los entrenadores deportivos que podrían hacer que los estudiantes ingresen a la universidad utilizando credenciales atléticas falsas", agrega NYT.

Entre los millonarios de la lista negra destacan por su notoriedad pública las actrices Lori Loughlin y Felicity Huffman, así como el diseñador de moda Mossimo Giannulli.

Otros de los implicados son: Gamal Abdelaziz (operador de casino), Gregory y Marcia Abbott (él es el fundador y presidente de una empresa de envasado para la industria de alimentos y bebidas), Jane Buckingham (directora ejecutiva de una empresa de marketing boutique), Gordon Caplan (abogado y co-presidente de la firma internacional de abogados Willkie Farr & Gallagher), Robert Flaxman (director ejecutivo de una firma de desarrollo inmobiliario con sede en Los Ángeles) y Douglas Hodge (ex director ejecutivo de Pimco).

Mejor cabernet sauvignon del mundo

Dentro de los acusados por el FBI aflora el chileno Agustín Francisco Huneeus Jr., a quien se le responsabiliza por haber pagado US$50 mil para que adulteraran las respuestas del examen de admisión de su hija para la Universidad de California. Asimismo, se lo acusa de photoshopear las fotografías de la joven para darle un aspecto más acorde de un deportista d alto rendimiento.

Como destaca en su perfil dentro de la empresa donde es propietario, Huneeus Vinters (Viñateros Huneeus), Agustín Francisco Huneeus Jr. se inició formalmente en el ámbito de los vinos en 1989, luego de graduarse de la Universidad de California, en Berkeley. Ahí él mismo se define como "instrumental" en el desarrollo y gestión de las viñas Caliterra y Errázuriz. Tras eso regresó a EE.UU. para ser el gerente general de la firma Estancia Estates.

Tiene un MBA de la escuela de Administración de la Univeridad Kellog Northwestern y, tras completarlo, se unió como asociado en la firma de inversiones Hambrecht & Quist, en San Francisco. Hacia 1996 se unió a su padre Agustín en la firmavitivinícola Franciscan Estates, hasta que fue vendida a Constellation Brands, en 1999, donde ejerció como CEO y vivió el proceso de transformación hacia Icon Estates.

Finalmente, en 2004, el ejecutivo dejó la firma para emprender junto a su padre en la empresa Huneeus Vintner, una compañía que se autodefine como "dedicada a construir un portafolio de vinos finos", en la que ambos tienen una participación mayoritaria. Desde ella, se manejan las marcas Qintessa, Fausto, Illumination, Leviathan y Bentn Lane. Todas en la famosa locacion vitivinícola estadounidense de Napa Valley.