Los precios del cobre subían a máximos de tres semanas el lunes, ya que las esperanzas de una demanda más fuerte se vieron impulsadas por la relajación de las restricciones de COVID en China, las expectativas de una mayor reapertura de la economía del país y un dólar más débil.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres ganaba un 0,3% a US$ 8.479 la tonelada a las 1122 GMT, tras haber alcanzado los US$ 8.550 la tonelada previamente, el nivel más alto desde el 14 de noviembre.

La política de cero COVID de China se ha convertido en un caso atípico a nivel mundial, ya que la mayoría de los países buscan vivir con la enfermedad, pese a que Beijng tomó 20 nuevas medidas para simplificar los controles el mes pasado en un contexto de creciente frustración pública.

"Los futuros se negocian con la idea de la reapertura de China y el dólar más débil", dijo Geordie Wilkes, analista de Sucden Financial, agregando que una reapertura completa en China estaba algo lejana. "Pero el mercado físico no está tan ajustado como antes y la demanda es escasa".

Los fundamentos débiles se destacaron la semana pasada con la publicación del índice de gerentes de compras (PMI) manufacturero oficial de China, que en 48 para noviembre fue el más bajo en siete meses.

Las autoridades de la Reserva Federal que indicaron alzas de tasas menos agresivas que las sugeridas anteriormente han visto retroceder al dólar frente a otras monedas importantes.

Una moneda estadounidense más baja hace que los metales cotizados en dólares sean más baratos para los tenedores de otras monedas, lo que podría impulsar la demanda.

Mientras, el aluminio bajaba un 1,1% a US$ 2.517 la tonelada desde los US$ 2.577 previos, el nivel más alto desde el 16 de junio. El zinc subía un 1,6%, a US$ 3.129; el plomo ganaba un 0,7% a US$ 2.219; el estaño escalaba un 4%, a US$ 24.200; y el níquel perdía un 1,9% a US$ 28.300.