Hong Kong. China dijo este lunes que planea elevar sus aranceles a productos de Estados Unidos valorados en US$60.000 millones, como respuesta a las medidas de Washington en medio del conflicto comercial entre los países y pese a las advertencias de Donald Trump de que no tomara represalias.

El gigante asiático informó en un comunicado que los nuevos aranceles a bienes estadounidenses, que entrarán en vigor el 1 de junio, irán del 5% a 25% y se aplicarán sobre un total de 5.140 productos.

El anuncio de China se dio menos de dos horas después de que Trump advirtiera a Pekín que no tome represalias contra el alza de aranceles que impuso la semana pasada. El gigante asiático había dicho antes que no cedería a la presión externa.

La guerra comercial entre las dos principales economías del mundo se intensificó el viernes tras el aumento de los aranceles sobre bienes chinos por un valor de US$200.000 millones, después de que Trump dijera que Pekín "rompió el acuerdo" al incumplir compromisos contraídos durante meses de negociaciones.

"Le digo abiertamente al Presidente Xi y a mis muchos amigos en China que sufrirán mucho si no llegan a un acuerdo, porque las compañías se verán obligadas a abandonar China por otros países. Es demasiado caro comprar en China", dijo Trump este lunes.

Pekín prometió responder a los nuevos aranceles. "En cuanto a los detalles, sigan prestando atención. Copiando una expresión de Estados Unidos, esperen y verán", dijo el lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang, en rueda de prensa.

Las acciones a nivel global caían este lunes debido a la nueva escalada en las tensiones.

Trump había advertido más temprano el lunes a China que no tomara represalias y le pidió a sus líderes que siguieran trabajando para llegar a un acuerdo.

"Le digo abiertamente al Presidente Xi y a mis muchos amigos en China que sufrirán mucho si no llegan a un acuerdo, porque las compañías se verán obligadas a abandonar China por otros países. Es demasiado caro comprar en China. ¡Tenían un gran acuerdo, casi cerrado y dieron marcha atrás!", señaló Trump en Twitter.

Trump ordenó la semana pasada al Representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, que comenzara a imponer aranceles a las importaciones restantes de China, una medida que afectaría bienes por un valor adicional de US$300.000 millones.

Al ser consultado por esa amenaza, Geng dijo: "Hemos dicho muchas veces que sumar aranceles no resolverá ningún problema (...) Tenemos la confianza y la capacidad de proteger nuestros derechos legales y legítimos".

La prensa estatal china dijo que los efectos de las sanciones de Washington son "totalmente controlables" y sostuvo que el país mantiene la puerta abierta a las negociaciones, aunque no a cualquier precio.

"Bajo ningún concepto China dejará de exigir respeto", dijo el lunes el Diario del Pueblo, un periódico controlado por el Partido Comunista chino.

El asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow dijo el domingo que hay "muchas posibilidades" de que Trump se reúna con el presidente chino Xi Jinping en la cumbre del G-20 que tendrá lugar a finales de junio.