La Asociación de Exportadores (Adex) señaló este domingo que se incrementan las expectativas de una mayor demanda de productos peruanos, en especial de los no tradicionales, ante una recuperación esperada de la economía estadounidense en el cuarto trimestre del 2013.

El gerente de Estudios Económicos de Adex, Carlos González, estimó que Estados Unidos consolidaría su recuperación hacia el último trimestre del año, gracias a las políticas de estímulo implementadas en dicho país.

Indicó que hace pocos días la Reserva Federal de Estados Unidos dio a conocer un reporte oficial acerca de la evolución de su economía, en el que se visualiza un acercamiento a la meta de 6,5% de desempleo a inicios del próximo año.

“Por lo tanto, se espera que la autoridad monetaria empiece a retirar la liquidez que inyectó en los últimos años y se inicie el retorno a la normalidad”, comentó.

González añadió que los capitales financieros ya iniciaron sus movimientos anticipándose al nuevo escenario del 2014.

De esta forma, los inversionistas de corto plazo están retirando capitales de las economías emergentes para apostar por un dólar que tiende a fortalecerse a la par con la mejora de Estados Unidos.

Algunos analistas sostienen que paralelamente a la reactivación de ese país se están desacelerando algunas economías emergentes, en especial las que aplicaron mayores ajustes fiscales y monetarios en los años de crisis, los cuales deben revertirse provocando una pérdida del ritmo de crecimiento.

“Entre ellos están China, India, Brasil y buena parte de las economías latinoamericanas. Nuestro país por su parte no tendría que hacer muchos ajustes ya que sus medidas de estímulo fueron moderadas; sin embargo, es probable que sufra el efecto indirecto de la desaceleración de los demás mercados”, dijo.

Opinó que el Perú debe evaluar la salida de los capitales que traen consigo la devaluación de nuestra moneda, lo cual es positivo para el exportador, pero, simultáneamente también producirá el incremento del costo del crédito, que es un factor negativo. 
Esta nueva etapa puede significar un alivio para los exportadores en determinados aspectos, pero también podría traer nuevas preocupaciones, pues enfrenta una contracción de sus ventas.

“En conclusión podemos decir que el 2013 es un año de inestabilidad y, por lo tanto, crítico para los exportadores”, precisó.

En ese sentido, González recomendó acelerar la implementación de nuevas estrategias de promoción de nuestras exportaciones y, sobretodo, trabajar con mayor decisión y énfasis en el fomento de las inversiones en infraestructura, educación y tecnología e innovación.

Asimismo, enfatizó que hay tareas urgentes e importantes en materia de revisión de leyes y normas que garanticen un clima estable y seguro, que sean amigables para las empresas y las inversiones, a la par de fortalecer el posicionamiento competitivo y la capacidad exportadora en un corto plazo.