La Habana. Cuba dijo esta semana que ha firmado 30 acuerdos de inversión valorados en alrededor de US$ 400 millones este año. Más que en 2021, pero muy por debajo de los niveles previos a la pandemia de unos US$ 2.000 millones, mientras busca nuevos socios comerciales en una feria comercial con sede en La Habana.

Cuba, que atraviesa su peor crisis económica en décadas, necesita desesperadamente inversión extranjera para ayudar a sufragar la compra de alimentos, medicinas, combustible y materias primas necesarias para reactivar la producción.

En la apertura de un foro de inversiones, Manuel Marrero, primer ministro de Cuba, dijo que invertir en el país no era fácil en medio de las sanciones de Estados Unidos, la inestabilidad internacional actual y la burocracia estatal notoriamente ineficiente de la isla.

Pero Marrero dijo que el país estaba motivado.

"Tenemos que desterrar toda esa burocracia innecesaria y generar nuevas oportunidades que sean atractivas para los empresarios extranjeros", señaló en un discurso.

Cuba espera crecer un 2% este año, la mitad de lo previsto anteriormente para el país, donde el PIB ha disminuido un 9,8% desde 2019.

La nación caribeña debe cientos de millones de dólares a sus socios inversores, según la mayoría de los expertos y media docena de diplomáticos.

"Ratificamos nuestra voluntad de garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos y en la medida en que las condiciones financieras lo permitan, ir resolviendo los atrasos que se han presentado con las transferencias al exterior", dijo.

Alexandre Carpenter, copresidente del fabricante de cigarrillos Brascuba, una empresa conjunta entre Cuba y la filial brasileña de British American Tobacco dijo a Reuters que su compañía abriría una nueva fábrica el próximo año a pesar de todos los problemas.

"Tenemos que encontrar una solución a los problemas financieros que tienen con nosotros y soy optimista de que sucederá pronto", señaló.