Rio de Janeiro, Xinhua. Un grupo de economistas internacionales reunidos en la ciudad brasileña de Sao Paulo aseguraron este martes que la situación económica de Argentina es "incontrolable" y que el país entrará en un "estancamiento económico" en los próximo años.

En una mesa redonda sobre la política económica de Argentina y su relación con Brasil, en la que participaron entre otros el ex presidente del Banco Central brasileño Gustavo Loyola y el economista y profesor de la American University, el uruguayo Arturo Porzecanski, se alertó sobre el rumbo de la economía argentina.

Para Loyola, el actual gobierno argentino afronta un período en el que hay los "fundamentos macroeconómicos y de las instituciones deteriorados", situación que podría complicar a los acreedores estadounidenses de la deuda, como sucedió en 2002.

"Aunque el modelo económico sea revertido, la corrección de los desequilibrios va a tomar un tiempo y con eso el país va a demorar para retomar el proceso de crecimiento", dijo el economista brasileño.

Argentina viene practicando fuertes medidas de control de importaciones y de acceso a la moneda extranjera, incluso para los turistas, algo que la Comisión Europea (CE) ya impugnó ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), al considerar que por las normas del organismo las medidas de autorización e inscripción previa de mercancías eran incompatibles.

Según Loyola, la reducción de posibilidades de acceso al crédito por parte del gobierno argentino afecta directamente a las empresas brasileñas y perjudica al Mercosur.

"Brasil nunca dejará de tener inversiones e intercambio con Argentina y Venezuela, pero lo que no es adecuado es dejarse remolcar por la política económica de estos dos país, pues Brasil no puede cargar al Mercosur en sus espaldas", explicó.

Por su parte, Porzecanski dijo que el Mercosur está destinado al fracaso y recomendó que Brasil siga el camino de Chile y Colombia, que negociaron acuerdos comerciales con más de 60 países y de Perú y México, que tienen tratados con una centena de naciones, entre ellas Estados Unidos y miembros de la Unión Europea.

"Brasil tiene al frente una gran oportunidad de fuerte liderazgo mundial, sin embargo, es necesario que el país abandone las alianzas anacrónicas para ocupar su lugar en el mundo y queda claro que caminamos para una economía global formada por súper bloques, no existiendo entonces algún futuro para el Mercosur", apuntó.