Perjuicios graduales tendrían los exportadores ecuatorianos tras la finalización, el pasado 31 de julio, de la Ley para la Promoción del Comercio Andino y Erradicación de las Drogas (Atpdea).

Ecofroz, empresa de brócoli congelado, va a asumir el 100% del arancel. Su representante, Pedro Guarderas, sostuvo que va a necesitar liquidez por lo que el Certificado de Abono Tributario (CAT) que otorgará el régimen lo negociaría en el mercado bursátil.

“Va a haber una pérdida porque no es que vamos a recibir en efectivo”, agregó.

Geovanny Almeida de la florícola Bella Rosa mencionó que el gobierno de EE.UU. pidió cambiar el formato de factura.

“Antes teníamos una letra –la J– que determinaba que no pagábamos impuestos, ahora va la letra A y en base a esto están empezando a cobrar los impuestos”, contó.

La mitad de sus clientes americanos –entre 25 y 30– le pidieron asumir el arancel. Estos importadores, dijo, representan el 80% de sus ventas.

A su juicio el asumir el gravamen les significará pérdida de competitividad.

Productos que se beneficiaban con el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) también resultan perjudicados aunque su impacto podría ser temporal hasta que el Congreso de EE.UU. tome una decisión.

Para no depender de políticas arancelarias Chocolates Pacari optó por aplicar estrategias de valor agregado diferenciado o alternativas de otros mercados similares al norteamericano, como Canadá, afirmó su gerente, Santiago Peralta.

“En 15 días, un mes más, ya sabremos cuánto impuesto adicional vamos a tener, pero calculamos que es un 5%”, dijo.

El gobierno para paliar el impacto propuso la entrega del CAT pero su vigencia la determinará un comité liderado por el ministro de Comercio, Francisco Rivadeneira. “Eso tenemos que ver (pago retroactivo), tengo que hacer un análisis con mi equipo jurídico para ver si es factible”, señaló.