Los negociadores de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) concluyeron este sábado su primera ronda de conversaciones sobre una Asociación Trasatlántica de Comercio e Inversión (TTIP por siglas en inglés), estableciendo un marco para discusiones futuras.

Los analistas creen que un resultado exitoso no sólo inyectará impulso en las dos economías robustas, sino que también las ayudará a tener una mayor voz en la legislación comercial internacional futura.

No obstante, los analistas advierten que debido a una serie de obstáculos, no será fácil que ambas partes creen lo que se convertiría en la mayor área de libre comercio del mundo.

El fin de la primera ronda de conversaciones es un paso importante para toda la negociación, declaró el representante comercial estadounidense, Michal Froman.

El jefe negociador de la UE, Ignacio García-Bercero, dijo que ambas partes creen que el TTIP traerá cambios en el acceso a mercados, la supervisión y la armonización y la legislación.

Los analistas dicen que la razón por la que las dos partes están estusiastas respecto al TTIP es que aparentemente se beneficiarán de los resultados de la negociación.

De acuerdo a un estudio de la Comisión Europea, el acuerdo podría añadir alrededor de 119.000 millones de euros (US$155.00 millones) al año a la economía de la UE y 95.000 millones de euros (US$124.000 millones) a la economía de Estados Unidos.

Además, mediante el TTIP, Estados Unidos y la Unión Europea pueden tomar el papel líder en la legislación comercial internacional futura bajo un talón de fondo del crecimiento en las economías emergentes, indicaron los analistas.

Al anunciar el lanzamiento de las negociaciones sobre el TTIP, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que: "es una manifestación poderosa de nuestra determinación para formar un mundo abierto y basado en las reglas".

La UE y Estados Unidos pueden fortalecer su poder negociador y tomar la iniciativa en la legislación mediante el TTIP, y las reglas y estándares establecidos por ellos podrían ser ampliados globalmente, dijo a Xinhua un alto diplomático de la misión de la UE de China.

Un investigador del Consejo Alemán de Relaciones Externas indicó también que el TTIP podría ser un plan experimental para que las dos economías prueben la regulaciones que iniciaron, aunque no han implementado en una esfera de mayor alcance.

Por otro lado, a pesar de sus grandes esperanzas en un acuerdo final, las conversaciones de TTIP entre ambas partes, que encararían una serie de restricción, están destinadas a ser complicadas.

Jeffrey Schott, alto miembro del Instituto Peterson de Economía Internacional, dijo que la tarea de la primera ronda de conversaciones es que ambas partes establezcan una agenda para alcanzar sus acuerdos en áreas menos controversiales y dejar las realmente difíciles para discusiones futuras.

Los aranceles están entre los temas más complicados, dijo Schott, que agregó que reducir los aranceles es algo altamente sensible y políticamente difícil.

De acuerdo a las cifras de la Organización Mundial de Comercio, la tasa promedio de aranceles para los productos agrícolas entre la UE y Estados Unidos es de 18%, aun cuando sus impuestos aduaneros en general son relativamente bajos.

También es una labor difícil manejar las barreras no arancelarias. Hosuk Lee-Makiyama, director del centro europeo de Economía Política Internacional, dijo que sólo el tema del acceso al mercado para los productos agrícolas llevaría al estancamiento.

Además, también es un desafío para la UE coordinar las posiciones de sus 27 miembos y para Estados Unidos conjuntar a sus 50 estados.

El diretor indicó que la UE desea que Washgnton abra sus sectores de finanzas e infraestructura de transporte, aunque éstos están bajo jurisdicción a nivel estatal y es difícil imaginar a todos los estados de Estados Unidos en la misma página.