Santo Domingo, Xinhua.  El presidente Danilo Medina anunció este martes que adoptará "medidas drásticas" contra Haití -que no precisó-, ante la decisión de ese país vecino de prohibir la importación de productos avícolas dominicanos.

"Hay que tomar algunas medidas, que probablemente serán drásticas", dijo el presidente Medina, quien anticipó que las acciones serán adoptadas luego de una reunión entre funcionarios de su gobierno y productores nacionales este miércoles.

Señaló que las autoridades dominicanas buscarán una solución al "problema", para que los productos avícolas dominicanos no dependan del mercado haitiano.

El mandatario descartó, sin embargo, que entre las medidas a tomar esté el cierre de la frontera entre ambas naciones, que comparten en el Caribe la isla La Española.

Señaló que las autoridades dominicanas buscarán una solución al "problema", para que los productos avícolas dominicanos no dependan del mercado haitiano.

"No hay que llegar tan lejos", dijo Medina al referirse por primera vez al veto impuesto por Haití a la importación de aves vivas, carne de aves y huevos de República Dominicana supuestamente para impedir el ingreso del virus de la gripe aviar.

Medina sostuvo que detrás de la prohibición existen intereses ocultos, tras subrayar que en su país no se ha registrado la presencia del virus aviar, como lo confirmó la representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS), Lilian Reneau-Vernon.

"Es un negocio", dijo el presidente en un acto público en las afueras de esta capital.

República Dominicana vende a Haití un promedio de US$10,9 millones al mes en productos avícolas.

Delegaciones de ambos países se reunieron la víspera en Santo Domingo para analizar la situación, sin embargo tras casi cinco horas de discusión la parte haitiana se marchó sin anunciar acuerdo alguno.

El canciller dominicano Carlos Morales dijo después del encuentro que en vez de levantar la prohibición a los productos avícolas, Haití planteó también vetar los embutidos dominicanos, en alusión al veto establecido por ese país en julio de 2012, tras conocerse un informe que puso en entredicho la calidad de ese producto.

Morales explicó que la respuesta haitiana al diferendo es "totalmente intolerable" y lamentó el "escaso interés" del país vecino para superar el diferendo.