Pekín. El viceprimer ministro chino, Liu He, visitará Estados Unidos esta semana para asistir a las conversaciones comerciales previstas, dijo este martes Pekín, rebajando el repentino ascenso de las tensiones después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, prometiese imponer nuevos aranceles al gigante asíatico.

Altos cargos estadounidenses han dicho que China ha dado marcha atrás en compromisos sustanciales que hizo durante meses de unas negociaciones que buscan poner fin a una dolorosa guerra comercial.

Esto hizo que Trump dijera este domingo que subiría esta semana del 10% al 25% los aranceles a productos chinos por valor de US$200.000 millones y que "en breve" aumentaría las tarifas a las importaciones chinas restantes.

Los tuits del presidente de EE.UU. acabaron de forma abrupta con una tregua de cinco meses entre ambas potencias económicas en una disputa comercial que les ha costado miles de millones de dólares y ha interrumpido las cadenas de suministro manufactureras.

"Las conversaciones son, en su naturaleza, un proceso de discusión. Es normal que ambas partes tengan diferencias. China no evitará los problemas y es sincera acerca de continuar las conversaciones", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Geng Shuang.

Los temores a que las negociaciones se estuviesen desmoronando provocaron que caídas generalizadas en los mercados de acciones globales y en los precios del petróleo, generando especulaciones de que China podría cancelar la visita prevista de Liu.

El Ministerio de Comercio chino confirmó que Liu, que lidera las conversaciones para Pekín, visitará Estados Unidos el 9 y 10 de mayo. El ministerio no dio más detalles ni facilitó los temas de discusión previstos.

La respuesta de Pekín a la perspectiva de nuevas tarifas ha sido relativamente reservada. Este martes, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Geng Shuang, dijo en una conferencia de prensa que el respeto mutuo era la base para alcanzar un acuerdo comercial.

"Añadir aranceles no va a resolver ningún problema", dijo Geng.

"Las conversaciones son, en su naturaleza, un proceso de discusión. Es normal que ambas partes tengan diferencias. China no evitará los problemas y es sincera acerca de continuar las conversaciones", añadió.

"Esperamos que la parte estadounidense pueda trabajar arduamente con China, para encontrarnos a medio camino y resolver sobre la base del respeto mutuo y la igualdad las preocupaciones razonables del otro y esforzarnos por un acuerdo que beneficie a ambos".

Si Liu se une a la delegación en Washington, "indicará la seriedad de China y apunta a que China y Estados Unidos van a seguir hablando", dijeron economistas de ING en un informe este martes.