La actividad económica brasileña comenzó 2022 con una contracción más fuerte de lo esperado en enero, interrumpiendo tres meses consecutivos de máximos, según datos del Banco Central publicados este jueves.

En enero, el Índice de Actividad Económica (IBC-Br) se contrajo el 0,99% frente a diciembre, según datos con ajuste estacional.

La lectura del indicador del Producto Interno Bruto (PIB) fue mucho peor que la expectativa en una encuesta de Reuters de una caída del 0,25%.

El dato sigue siendo el primero en rojo desde septiembre del año pasado, y representa la contracción más fuerte desde marzo de 2021, cuando el IBC-Br cayó un 1,67% mensual.

En la comparación con enero de 2021, el IBC-Br registró una variación positiva del 0,01%, mientras que en el período de 12 meses avanzó el 4,73%, según cifras observadas.

En 2021, la economía de Brasil se recuperó del golpe provocado por la pandemia de Covid-19 con el mayor crecimiento anual en 11 años, del 4,6%. Y cerró el cuarto trimestre con una subida del 0,5% respecto a los tres meses anteriores.

El año 2022 comenzó con varios desafíos para la economía brasileña, como la variante Ômicron del coronavirus. Además, las altas tasas de interés asociadas con la inflación persistente a principios de 2022 tienden a limitar el consumo.

Entre las actividades económicas, tanto la producción industrial como el volumen de servicios mostraron caídas en enero, mientras que las ventas minoristas crecieron más de lo esperado, aunque el sector se mantiene por debajo del nivel previo a la pandemia.

El Banco Central anunció la víspera un alza de 1,0 punto porcentual en la tasa de interés básica Selic, a 11,75% anual, e indicó un ajuste de la misma magnitud en la próxima reunión, pese a resaltar la incertidumbre sobre el escenario actual.

Las incertidumbres para 2022 cobraron nuevos contornos con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que eleva los precios de las materias primas y el petróleo.

A principios de marzo, Petrobras anunció un aumento de los precios del diésel de alrededor del 25% en sus refinerías, mientras que se espera que los precios de la gasolina suban casi un 19%, tras las ganancias del precio del petróleo en el mercado internacional debido a la guerra en Ucrania.

“Hacia adelante, continuamos proyectando un crecimiento de 0,4% en el PIB en el primer trimestre y 0,5% en 2022”, dijo Felipe Sichel, estratega jefe del banco digital Modalmais, en una nota.

“Sin embargo, las perspectivas para la actividad económica son bastante desafiantes. Destacamos el endurecimiento de las condiciones monetarias y financieras, la alta inflación, el menor crecimiento global y el desenvolvimiento del conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania como los principales factores que deberían impactar el crecimiento a lo largo del año”, destacó.

La encuesta Focus que realiza semanalmente el BC con un centenar de economistas señala que se espera que el PIB crezca 0,49% este año, para pasar a una expansión de 1,43% en 2023.