El 43,1% de las personas se encuentra bajo la línea de la pobreza en Argentina al tercer trimestre de 2022, según un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica (ODSA-UCA) difundido este martes, lo que implica una suba de 0,7 puntos porcentuales respecto de 2021.

El reporte “Deudas sociales en la Argentina urbana 2010-2022” da cuenta además que entre julio y octubre de este año, el 8,1% de las personas eran indigentes en Argentina.

Todo esto se mezcla para generar el escenario económico de un país que atraviesa una “crisis cíclica” cada vez “más recurrente, profunda y prolongada”.

“No es que los pobres sean más pobres”, sino que “son sectores de la clase media baja los que han pasado a conformar una nueva capa de nuevos pobres”, explica el informe.

Los nuevos pobres son de “clases trabajadoras de sectores medios y populares, vulnerables a las crisis, a la falta de trabajo y a la inflación”, que en octubre pasado trepó al 88% anual, en tanto, “los pobres estructurales logran protegerse reproduciendo una economía informal de subsistencia, que no los saca de la pobreza, pero al menos la alivia”.

Pobreza en Argentina

“Una particularidad del ciclo económico actual (posterior a la pandemia) es que coexiste un importante crecimiento del empleo, pero no se recuperan los ingresos laborales”, agrega el informe.

Solo el 40,3% de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos, de acuerdo al reporte, en un contexto en que la tasa de desocupación disminuyó a 8,7%.

La encuesta reveló que entre julio y octubre de 2022 aproximadamente un 50% de la población activa en Argentina no posee un empleo con plenos derechos laborales.

La pobreza en los últimos 40 años nunca estuvo por debajo del 25%, afirma ODSA-UCA, porque “aunque la economía argentina crezca, no se generan empleos de calidad”.

“Las remuneraciones reales sufren un continuo deterioro real” debido a “una caída en la productividad media del trabajo” y “a la crisis de estanflación le devino una crisis de deuda, más grave aún, luego de la crisis económica y sanitaria”.

Ayuda estatal

La situación social parece sostenerse en parte por los programas de asistencia del Estado.

Esas líneas de asistencia estatal “a su vez dinamizan la denominada economía social de subsistencia”, explica el informe.

Esto, ya que durante 2022, el 40% de los hogares recibió alguna asistencia social y el 50% de la población urbana ha sido asistida por alguno de los programas.

Según se detalló en el mismo informe, sin este tipo de ayudas a la población la tasa de indigencia habría trepado a casi el 20% y la tasa de pobreza, al 50%.